El fiscal Juan Manuel Dávila, que interviene en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, sostuvo este jueves que "sin lugar a dudas hubo un plan para matar" al joven el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell. En lo que fue la novena jornada del proceso que se le sigue a los ocho rugbiers que atacaron al joven en la puerta del boliche Le Brique, agregó además que "está probada y se va a seguir probando" la premeditación con la que fue atacada la víctima por los imputados.
"La conclusión es muy positiva. A esta altura se está probando todo lo que queríamos acreditar, con mucha prueba", dijo esta mañana el letrado antes de ingresar a los tribunales de Dolores para participar de una nueva audiencia del juicio.
Para el funcionario judicial ya no quedan dudas de que "hubo un plan para matar a Fernando" y eso "está probado y se va a seguir probando" en las próximas audiencias, señaló.
Respecto a los testigos que declararán este jueves ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC), Dávila aseguró que son "muy importantes", ya que "son peritos faciales que declaran en relación a todos los videos que están en la causa". Se trata de los forenses que identificaron a los acusados en los videos, fundamentalmente los de la cocina del boliche Le Brique, que los toma de frente.