La justicia Correccional de La Plata absolvió a la abogada María Constanza Fonrouge, quien fue procesada por presunto falso testimonio. La causa es un desprendimiento de la que fue bautizada como "La banda de los jueces", cuyo juicio oral comenzó este lunes con los lineamientos de la acusación y las defensas. Además fue destituido un juez de Casación.
Fonrouge fue relatora en la Sala V de Casación, de la que fue destituido el juez Martín Ordoqui, sospechado de haber cobrado dinero para dictar resoluciones favorables a integrantes de la megabanda criminal platense. El miércoles 25 de septiembre de 2018 fue allanada dicha sala y la vez se realizaron operativos en un departamento ubicado en La Plata Soho, que por entonces habitaba Eugenia Mercado, exsecretaria de Ordoqui, detenida en arresto domiciliario.
Fonrouge dijo no conocer ni haber tenido ningún encuentro con Lidia Perna quien se presentaba como esposa del detenido Ariel Heine, pero en rigor la mujer iba asiduamente a la Sala V de Casación a reunirse con Mercado y Ordoqui, según confirmaron los testigos tanto en este juicio como en el jury al magistrado que se desarrolló en la sede Anexo del Senado de la provincia de Buenos Aires y donde el Procurador General ante la Suprema Corte, Julio Marcelo Conte-Grand solicitó la destitución del magistrado. Durante la investigación 0221.com.ar publicó escuchas telefónicas vinculadas a la causa. Perna recuperó la libertad luego de transformarse en una de las primeras testigos arrepentidas en la historia judicial bonaerense y la primera en el departamento judicial de La Plata.
La abogada fue designada jueza en un Tribunal Oral Criminal de Florencio Varela, perteneciente al Departamento Judicial de Quilmes. Su decreto fue firmado por la exgobernadora María Eugenia Vidal, pero tras ser procesada, su juramento como magistrada quedó momentáneamente suspendido a la espera de la resolución de este proceso en curso. Con esta absolución se despeja el futuro en la magistratura, pero la resolución deberá obtener estado de firmeza.
En su alegato el fiscal de juicio Jorge Paolini había solicitado una condena de ocho meses de prisión en suspenso y el doble de tiempo de inhabilitación para el ejercicio de la función pública. Por su parte el defensor particular Marcelo Peña señaló en su alegato que se encontraron inconsistencias entre los testigos y ante ello debe dictarse un pronunciamiento absolutorio.

La absolución fue dictada por el juez, Eduardo Eskenazi, quien tras analizar el caso entendió que el hecho "no se encuentra acreditado con la certeza legalmente exigida en esta instancia" lo que genera "una seria y grave duda respecto a su comisión".