En un intento por ayudar a contener la escalada inflacionaria, el Gobierno argentino dispuso este miércoles la postergación del incremento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) que debía aplicarse a partir de este jueves y, por decreto, dispuso que el mismo se implemente finalmente el próximo 1° de octubre. La medida, que fue publicada en el Boletín Oficial, indica que la decisión se tomó con el objetivo de "asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios".
"Tratándose de impuestos al consumo y dado que la demanda de los combustibles líquidos es altamente inelástica, las variaciones en los impuestos se trasladan en forma prácticamente directa a los precios finales de los combustibles", reza el decreto. Y subraya en ese sentido que "en línea con las medidas instrumentadas hasta la fecha y con el fin de asegurar una necesaria estabilización y una adecuada evolución de los precios, resulta razonable postergar para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil los efectos de los incrementos en los montos de impuesto".
A partir de una modificación en 2018, el ICL prevé actualizaciones en su suma fija en enero, abril, julio y octubre de cada año sobre la base de las variaciones de la inflación de cada periodo trimestral precedente, buscando, de esta forma, amortiguar las fluctuaciones del dólar o de la cotización del crudo que se tenían como referencia previamente. Las actualizaciones para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, sin embargo, "se han diferido sucesivamente" en 2021, según recuerda el escrito.
Esta es ahora la sexta postergación de la aplicación del impuesto, que este año ya se prorrogó en febrero y en junio. Con este nuevo decreto, se encuentran pendientes las actualizaciones correspondientes a los cuatro trimestres de 2021 –postergadas a fines de febrero al 1 de junio–, que ahora se aplicarían el 1 de octubre; y las del primero y segundo trimestre de este año que, de acuerdo también al decreto, quedaron para el 1 de enero de 2023.