El gobierno nacional afina por estas horas los detalles de la segmentación de tarifas que entrará en vigencia a partir del 1° de septiembre para los servicios de electricidad y gas. La medida busca que los usuarios con ingresos de más de más de $364.759 pasen a pagar el valor pleno de los servicios y dejen de recibir ayuda del Estado aunque de manera gradual, mientras que el resto de los seguirá recibiendo aporte estatal, pero diferenciado y con un tope según el uso mensual o bimestral.
La secretaría de Energía de la Nación, Flavia Royón, ratificó este sábado que la tarifa social no sufrirá actualización en la segmentación de precios de energía que se prevé anunciar la semana próxima, y explicó que los sectores de mayor poder adquisitivo recibirán aumentos en tres tramos bimestrales que serán "menores al índice de variación salarial".
En diálogo esta mañana con radio Mitre, Royón afirmó que "estamos trabajando contrarreloj" bajo la premisa de que sea una segmentación de tarifas "para quien la pueda afrontar", a los efectos de que "el subsidio llegue a quien realmente lo necesita".
En cambio, dijo que la gente que no se anotó y que es de alto poder adquisitivo, "va a sufrir una actualización en tres tramos bimestrales: el primer tramo va a ser el más importante, porque los otros dos el costo en la energía entendemos que tiene que ir bajando, y las últimas dos cuotas van a ser menores". También aseguró que los incrementos de tarifas a los sectores de mayor poder adquisitivo "serán menores al índice de variación salarial".
Al respecto, Royón destacó la importancia de "pasar de hablar de subsidios a eficiencia energética, y concientizarnos de que la energía es un bien preciado y que hay que cuidarla y que tiene costo".

Por último, indicó que "hoy en día los valores de la energía están en valores inusitados por la guerra entre Rusia y Ucrania", y que todo el mundo pagando está pagando diez veces más el costo de la energía.
En cambio, destacó que la "Argentina no ha tenido políticas de restricciones", y que se está viviendo una realidad distinta a la que se vive en otros países, donde hay aumento en la energía de hasta el 60% del salario. "En la Argentina no será así", concluyó Royón.