Victorio Paulon nació en el norte santafesino y fue uno de los protagonistas del cimbronazo que en 1974 movilizó a miles de trabajadores por una representación sindical antiburocrática en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario. Un año después fue reprimido y encarcelado, por lo que terminó exiliándose y volvió al ruedo gremial tras la recuperación de la democracia. Este jueves, tras una extensa trayectoria gremial, falleció a los 74 años en aquella ciudad.
Fue su hijo, Mariano Paulon, quien confirmó su triste muerte a través de Facebook. "Se fue, dejando una estela de afectos inconmensurables, sin pedir permiso, se fue acompañado y rodeado de afecto. A todos nos hubiese gustado seguir teniendo al viejo, como le decían en Villa Constitución, se nos van a caer las lágrimas, porque en algún punto, Victorio fue el papá de muchos. Así fue que anduvimos compartiéndolo con el movimiento obrero", escribió en medio del dolor.
"Vivió muchísimas vidas en una sola, conoció la militancia, la cárcel y el exilio. Recorrió muchos países y se abrazo con todos los líderes latinoamericanos, que, para el, eran tan importantes como cualquier compañero", afirmó en el tributo que le rindió a su padre. Y añadió: "Hay muchas cosas para decir de él, y los que tengan ganas de contar alguna anécdota creo que aporta más que poner frases hechas. Abrazo grande a todos, hoy quedamos un poco huérfanos todos, pero si aprendemos del legado que nos deja, de este dolor colectivo haremos el mundo en el que quepan todos los mundos", sostuvo Mariano.
Decenas de referentes sindicales y políticos se hicieron eco de su partida en las redes sociales, donde destacaron su incansable lucha y lo despidieron con gran dolor.