Las autoridades sanitarias del Reino Unido, el primer país en detectar un contagio de la viruela del mono en una zona en la que la enfermedad no es considerada endémcia; lanzaron una serie de recomendaciones para ayudar a frenar la propagación del virus y una de ellas es un aislamiento de 21 días de quienes estén en riesgo de haber contraído la enfermedad. La Agencia de Seguridad Sanitaria de ese país exigió que la medida sea respetada por todos aquellos que hayan tenido un contacto directo con un caso confirmado de la enfermedad, cuyos síntomas incluyen fiebre, dolores musculares, cansancio, ganglios linfáticos inflamados y una erupción.
Los expertos recomendaron además que quienes hayan estado en contacto con una persona infectada den aviso a sus contactos estrechos, no viajen fuera ni dentro del país y eviten cualquier proximidad con mujeres embarazadas o chicos menores de 12 años.
La viruela del mono se está transmitiendo entre la población sin que los expertos hayan podido establecer un vínculo directo con los países donde este virus es considerado endémico, como ciertas regiones de África. Según los expertos, las personas con más riesgo de contagio son aquellas que tuvieron contacto físico con alguien infectado y haya presentado síntomas.
El virus puede ser transmitido por contacto con animales o con lesiones en la piel o fluidos de una persona infectada. Dada la frecuencia inusualmente alta de transmisión de persona a persona observada hasta ahora y la transmisión comunitaria probable sin antecedentes de viajes a áreas endémicas, la probabilidad de una mayor propagación del virus a través del contacto cercano, por ejemplo, durante las actividades sexuales, se considera alto. La probabilidad de transmisión entre individuos sin contacto cercano, en contraposición, se considera baja.
En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que está trabajando en directivas para proteger a los trabajadores sanitarios de primera línea y a otros empleados de la sanidad que pueden estar más expuestos que otros, como los que se ocupan de tareas de limpieza. El domingo el organismo sostuvo que hay que esperar que sigan apareciendo casos: "La situación está evolucionando de tal modo que la OMS cree que habrá más casos de viruela de mono que se identifiquen a medida que la vigilancia se extiende en países que no son endémicos", señalaron a través de un comunicado.
LA VIRUELA DEL MONO EN ARGENTINA
El caso que había sido catalogado como sospechoso y cuyos primeros análisis habían revelado una alta compatibilidad con el nuevo virus que mantiene en alerta al mundo fue finalmente confirmado este viernes por las autoridades del Instituto Malbrán y el Ministerio de Salud de la Nación. Argentina se convirtió así en el primer país sudamericano en registrar la presencia de la viruela del mono en territorio nacional.

De acuerdo con la información difundida por las autoridades sanitarias, el resultado del PCR realizado sobre el residente bonaerense que hizo una consulta el domingo pasado en la ciudad de Buenos Aires confirmó que contrajo la enfermedad, pero todavía resta la realización de una secuenciación genómica para determinar más detalles sobre la cepa de la enfermedad.
Los datos de esa secuenciación serán claves para determinar si el virus que infectó al paciente argentino es un tipo de viruela símica leve, como los que fueron detectados hasta el momento en Europa, o una versión más grave de la enfermedad.
EL PRIMER CASO EN ARGENTINA
Días atrás en el Instuto Malbrán habían detectado partículas virales compatibles con Poxvirus de género Orthopox, un virus que no circula en el país. En un comunicado oficial el Servicio de Microscopía Electrónica del Departamento de Virología del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas ANLIS Dr. Carlos G. Malbrán informó el lunes que las muestras vesiculares del caso sospechoso dieron como resultado "la presencia de partículas virales compatibles con Poxvirus del género Orthopox, un virus que no circula en la Argentina, y que presenta una alta probabilidad de compatibilidad con viruela símica". "El estudio se realizó con la técnica de coloración negativa para microscopía electrónica, determinándose la presencia de partículas virales compatibles con Poxvirus pertenecientes al género Orthopox, no hallando la presencia de virus del género Parapox, así como otros tipos virales productores de lesiones similares", agregaron en el informe, haciendo referencia a enfermedades como herpes, varicela o enterovirus.

El enfermo, que viajó a España entre el 28 de abril y el 16 de mayo, asistió a una consulta médica tras presentar pústulas en distintas partes del cuerpo y fiebre. Desde entonces mostró un buen estado general y fue aislado, recibiendo un tratamiento sintomático. Los contactos estrechos del hombre también fueron aislados, a la espera de los resultados que finalmente terminaron por confirmar el contagio.