Una productora rural que regresaba a su casa cerca del mediodía del último lunes fue interceptada por tres delincuentes armados, quienes le robaron una abultada cifra de dinero y su teléfono celular antes de darse a la fuga con rumbo incierto. Aunque la Policía logró detener a uno de los acusados, otros dos continúan prófugos de la Justicia.
Todo ocurrió en 208 y 528, en la localidad platense de Abasto, una zona de quintas en donde se producen verduras y hortalizas. La víctima había salido para cobrar parte de una mercadería entregada y fue asaltada cuando regresaba a su hogar con el dinero de ese pago.
Fuentes policiales indicaron que cuando se disponía a entrar a su hogar, un auto estacionó frente a ella y una mujer y dos hombres corrieron hasta la puerta de la vivienda, la apuntaron con armas y la amenazaron para que entregara sus pertenencias.
La dueña de casa les entregó una cartera en la que tenía su teléfono y la plata que acababa de cobrar. Cuando el asalto estaba consumado, sin embargo, llegó un hombre que había observado toda la secuencia y cuando quiso intervenir uno de los delincuentes le pegó con un fierro en la cabeza. El hombre tuvo que ser atendido por los médicos, pero está fuera de peligro.
La mujer, al hacer la denuncia policial, indicó que sospecha de su círculo íntimo, aunque la Policía no brindó más datos para no entorpecer la investigación. Minutos después se produjo una detención en 159 y 520 y por las descripciones, sería uno de los implicados en el robo.