La Organización de Naciones Unidas (ONU) contó con el voto de Argentina para exigirle a Rusia el fin de la invasión a Ucrania. A través de una resolución que fue apoyada por nuestro país y aprobada por amplia mayoría, la Asamblea General del organismo repudió el ataque y le reclamó a Vladimir Putin que retire sus tropas del territorio ucraniano.
En este marco, se condenó la violación del artículo 2 de la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza. Además de Argentina, la resolución fue apoyada por 141 países y recibió únicamente cinco votos en contra (Rusia, Bielorrusia, Siria, Corea del Norte y Eritrea) y 35 abstenciones, entre los que se destaca China.
De esta manera, el Gobierno nacional confirmó la condena a la invasión rusa: “La República Argentina condena la invasión a Ucrania y reitera a la Federación Rusia que cese inmediatamente en el ilegítimo uso de la fuerza, así como las operaciones militares en territorio ucraniano”, dijo la embajadora argentina ante las Naciones Unidas, María del Carmen Squeff, en un mensaje de poco menos de seis minutos.
En su discurso, Squeff llamó a la cooperación y pidió desescalar el conflicto para llegar a una “solución a través del diálogo político”. En tanto, reiteró la “importancia de defender” la carta de las Naciones Unidas y el respeto por el derecho de las relaciones internacionales, y remarcó que ninguna incorporación de territorio puede ser legal “a partir del uso o la amenaza del uso de la fuerza” y pidió el reconocimiento de todas las normas del derecho internacional.

En respuesta a ese bloqueo, las naciones de Occidente acudieron a la Asamblea General, donde no hay vetos, para denunciar las acciones de Moscú y mostrar su aislamiento en la escena internacional. Tras continuas negociaciones en los últimos días lideradas por Estados Unidos, los países europeos y la propia Ucrania, la resolución fue copatrocinada por casi un centenar de países y recibió finalmente 141 a favor, mientras que apenas cuatro países se sumaron a Rusia en el “no”.
Mientras, 35 Estados optaron por la abstención (entre los que destacan China, Cuba, la India o Sudáfrica) y doce decidieron no participar en la votación (incluidos Venezuela, Marruecos o Etiopía). Para salir adelante, la resolución necesitaba el apoyo de dos tercios de los Estados miembros que votasen.

Vale estacar que el resultado de la votación fue recibido en pie y con aplausos por una mayoría de la Asamblea General, que fue convocada en Nueva York de forma extraordinaria, un acontecimiento que no sucedía desde hace 40 años.