Más de 386 millones de personas en el mundo ya fueron diagnosticadas por COVID-19 y si bien la vacunación avanzó en gran parte del mundo, aún las personas con dos dosis se siguen contagiando. Por eso, cada vez más personas se preguntan cuándo vacunarse con la dosis de refuerzo si acaban de recuperarse de un cuadro de coronavirus habiendo recibido ya el esquema completo.
Según Maria Van Kerkhove, responsable técnica de COVID-19 en el programa de emergencias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una razón del fuerte aumento de los casos de infección por la variante Ómicron en las últimas semanas fue su potencial de "escape inmunitario. Esto significa que la gente puede reinfectarse tanto si ha tenido una infección previa como si se ha vacunado". La especialista recordó que "las vacunas son increíblemente eficaces para prevenir enfermedades graves y muertes, pero no previenen todas las infecciones y no evitan toda la transmisión posterior. Así que sigue siendo absolutamente crítico vacunarse porque salvará tu vida, pero no previene todas las infecciones o la transmisión".
En base a la evidencia científica, se sabe que una dosis de refuerzo es más confiable y efectiva que una infección natural, que también genera anticuerpos. Aunque el sistema inmune desarrolla cierta protección contra el virus luego de una infección, los beneficios de esa inmunidad natural pueden ser bastante limitados y no hay hay una prueba confiable que pueda ayudar a saber cuál es el nivel efectivo de esa inmunidad. En cambio, al aplicarse la dosis de refuerzo el cuerpo aumenta sus defensas —incluso más rápido que la primera o segunda vacuna— en cuestión de días. Pero el momento en que se debe recibir el refuerzo varía según la situación personal de cada uno y del nivel de circulación del coronavirus en la comunidad, entre otros factores.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de los Estados Unidos recomiendan esperar al menos hasta que la persona que ha tenido el COVID-19 deje de tener síntomas y que haya cumplido con los criterios de aislamiento para ir a recibir la dosis de refuerzo. Pero hay autoridades sanitarias de otros países (incluida Argentina) e investigadores que estudian al COVID-19 y que recomiendan esperar más tiempo. Ali Ellebedy, inmunólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, considera que no es necesario vacunarse con el refuerzo inmediamente después de haber tenido la infección: "No hay que sobrecargar al sistema", consideró, "deja que tu sistema inmunitario descanse después de luchar contra el coronavirus y antes de pedirle que se acelere de nuevo con la vacuna. Esto también permitirá una respuesta más refinada y duradera", planteó el especialista.
Y se estima que si el riesgo de reinfección es bajo (como es el caso de una persona que trabaja de manera remota, sigue el distanciamiento y usa la mascarilla cuando sale de su casa), se puede esperar más de tres meses para recibir el refuerzo. Se considera que después de esos tres meses la inmunidad natural desarrollada por haber tenido la infección empieza a disminuir, y esperar más de tres meses para el refuerz ayudará a que se produzca una respuesta de anticuerpos más fuerte.

Sin embargo, si el o la paciente tiene un alto riesgo de reinfección o de enfermedad grave por tener enfermedades previas, inmunosupresoras o por la edad, podría requerir la dosis de refuerzo más pronto. Incluso, recibir una dosis de refuerzo antes de los tres meses también puede extender la protección a los miembros vulnerables de la familia y a los niños que por su edad aún no pueden recibir la vacuna. En principio en el Reino Unido exigen esperar al menos un mes para aplicar otra dosis de vacuna; en España aconsejan esperar cinco meses y en Argentina, el Ministerio de Salud y el Consejo Federal de Salud recomiendan un intervalo de tres meses.
Según Jorge Geffner, investigador del Conicet y la Universidad de Buenos Aires, hay que esperar al menos ese tiempo meses porque no se justifica dar la dosis de refuerzo si la persona tiene la inmunidad natural dada porque tuvo la infección recientemente.

La médica infectóloga y pediatra Andrea Uboldi, ex Ministra de Salud de la provincia de Santa Fe y miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIN) y la Sociedad Argentina de Pediatría, planteó que "al haber tenido la infección por el coronavirus recientemente se produce una respuesta inmune. Por lo cual la persona está protegida. Si la persona espera tres meses, se le da la posibilidad a la dosis de refuerzo que actúe realmente como un refuerzo. Hay que controlarse por la posibilidad de tener el COVID Prolongado o Post COVID; podría haber secuelas. Por eso se recomienda que pase un tiempo para aplicarse una dosis de la vacuna para estar seguro antes que no tiene alguna secuela de la infección".
La CoNaIN recomendó a las autoridades sanitarias aplazar 90 días la aplicación de la dosis de refuerzo en quienes sean confirmados como casos de COVID-19 (con o sin síntomas) al momento de cumplir el intervalo de al menos 4 meses desde la aplicación del esquema inicial. Si una persona tuvo COVID-19 después de haber completado el esquema de vacunación con dosis y le llega el turno para la dosis de refuerzo porque han pasado cuatro meses, debería esperar tres meses para aplicarse la dosis de refuerzo. En este caso en particular deberían pasar 7 meses entre la aplicación de la segunda dosis y la dosis de refuerzo, ya que según la última pauta del Ministerio, la dosis de refuerzo debe ser diferida 3 meses después del alta médica y al menos 4 meses después de la segunda dosis, si la persona tuvo el COVID-19 recientemente.