En los últimos días los conductores argentinos comenzaron a dar las primeras señales de que la temporada de vacaciones de verano está al caer. En este sentido, comenzaron a desbordarse los pedidos de turnos para realizar la Verificación Técnica Vehicular (VTV) y también para poder estar al día con el resto de los documentos necesarios para salir a la ruta.
Algunos, por su parte, comenzaron a analizar el estado de su vehículo antes de cargar todo y poner primera y entre las dudas posibles una de todas ellas suele ser la más popular: ¿cuál es la presión de neumáticos ideal salir a la ruta?.
Lo cierto es que no existe una cifra única para todos los vehículos. Esto se debe a que cada modelo tiene sus propias especificaciones y recomendaciones. Lo ideal, entonces, es revisar el manual o fijarse en la parte interna de las puertas donde figura ese detalle. En cualquier caso, sin embargo, más allá de estas especificaciones, como norma general un auto mediano lleva una presión de 32 o 33 libras en la ruta –entre 3 y 5 libras más que lo habitual para conducir por la ciudad– como medida correcta para soportar el peso de las valijas y los ocupantes sin inconvenientes.
Al mismo tiempo, los conductores deberán estar atentos a evitar cualquier tipo de desperfectos para no arruinar los neumáticos y pasar un momento olvidable. Para ello deberán evitar aceleraciones y frenadas bruscas, y giros en curvas a gran velocidad. Esto atenta contra la superficie de los neumáticos (en la jerga se dice “quemar caucho”), ya que se desgasta y se pierde el dibujo; rotar los neumáticos cada 10.000 kilómetros (se debe mantener el sentido de giro) y verificar la alineación de los ejes y balancearlos. Con una presión mayor se obtiene un neumático más "firme", que torsiona menos en curvas de alta velocidad, momento en que las inercias transfieren el peso del vehículo hacia el lado externo de la calzada. Por eso el esfuerzo que tiene que hacer el neumático es superior y una excesiva torsión lo haría perder eficiencia y seguridad de marcha.