Cerca de las 20.30 del último martes un grupo de cuatro personas intentó desvalijar La Negra Superpoderosa, el kiosco ubicado en 6 y 68, pero el "robo piraña" fue valientemente frustrado por la única empleada del lugar, quien los descubrió en pleno asalto y los obligó a devolver todo lo sustraído.
"Primero entró uno que hizo la maniobra de distracción a la empleada; y después entraron otros tres, que se ven en el video", la travesti y dos adolescentes, un varón y una mujer; que fueron "con la mochila arrasando con todo lo que agarraban de las góndolas, la heladera y el freezer", explicó Daniela Beatriz Cejas, dueña del establecimiento, a 0221.com.ar.
"Obviamente la empleada advirtió la maniobra porque tenemos espejos arriba, en el techo. Y les llamó la atención, los obligó a abrir las mochilas; aparentemente devolvieron todo aunque puede ser que alguna cosa se hayan llevado. Y los echó", contó la comerciante.
Las cámaras del lugar grabaron toda la secuencia y la mujer no tardó en compartirlas con otros comerciantes de la zona, quienes le contaron que los sospechoso habrían intentado "la misma maniobra en 7 y 74 y 3 y 68". "O sea que es una bandita que está arrasando toda la zona, están muy vistos. Quisiera que se conozca el caso para alertar al resto de los comerciantes de la zona", sentenció la mujer.
Cejas sostuvo además que la empleada no llamó a la Policía temiendo que pudieran provocar destrozos si los retenía en el lugar y en su lugar los obligó a devolver lo robado. "Bastante que la empleada les llamó la atención y los obligó a abrir la mochila. Más de eso no pudimos hacer, y la verdad no denuncié porque según dicen los demás comerciantes, la policía no está haciendo nada, no los detiene. Entonces no tiene sentido, y menos cuando hay menores de edad", destacó.
"Lo que da bronca es que no fue por necesidad, fue a mansalva, caminaban y manoteaban lo que encontraban. Como estas cosas me han pasado -no así en ataque piraña, sino de un delincuente- he tomado la precaución de dejar las latas de atún, palmitos y champignones, que son re caras, frente al mostrador. Pero más que eso es muy difícil de controlar, sobre todo si hay un empleado solo", reflexionó la comerciante. E hizo extensivo el pedido de la comunidad de quiosqueros y demás comcerios linderos a plaza Matheu y España, en la zona roja: que aumenten los patrullajes y la prevención policial para evitar estos robos sistemáticos: "La zona de plaza España parece olvidada, no ves un patrullero dando vueltas ni por casualidad. Después de haber puesto la garita en la plaza, parece que se olvidaron del resto de los comercios de calle 7 y aledaños", cerró.