Cientos de miles de hinchas tiñen de celeste y blanco desde esta mañana la zona del Obelisco, en el centro porteño, algunos con réplicas de la Copa y en un clima de algarabía, a la espera del micro que trasladará hasta allí a la Selección campeona del mundo que llegó al país durante la madrugada de este martes en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, para celebrar el tercer título de la historia obtenido en el Mundial de Qatar. Engalanados con camisetas argentinas, algunas de ellas intervenidas manualmente con la tercera estrella, y con la ilusión de llegar lo más cerca posible de los jugadores, saltan y cantan, mientras un hormiguero humano comienza a colmar las laterales de la avenida 9 de Julio.
Los primeros metros que hicieron los jugadores al salir del predio de Ezeiza, ya dio la pauta de lo dificultoso que le iba a ser para el micro avanzar por las calles. Todos querían saludar, festejar y fotografiarse lo más cerca posible de los héroes con la Copa.
Hinchas pasaron la noche en las cercanías del predio y en horas de la madrugada otros ya comenzaron a ubicarse en el Obelisco. La expectativa fue aumentando a medida que la mañana empezó a transcurrir, y obligó al plantel a tener que adelantar la salida. "Pasamos la noche acá con la ilusión de ver este equipo campeón de la mano del mejor del mundo", contaron dos jóvenes que junto a casi una decena de amigas, todas jugadoras de fútbol, vinieron desde el partido bonaerense de La Matanza.
Desde Ezeiza, el micro de los campeones tomará Riccheri, avenida General Paz hasta la bajada de Lugones, para luego seguir por avenida 9 de julio pasando por el Obelisco hasta la autopista 25 de mayo y finalmente regresar a Ezeiza.
Aún no termina, y nadie se anima a anticipar cuál será finalmente la convocatoria de esta movilización que se proyecta a ser la más grande de la historia. Esto evidencia la magnitud y lo que significa para el país haber conseguido el Mundial, y lo que gran parte de la población esperaba este momento para festejar.