La circulación de la variante Ómicron y el relajamiento de las medidas de cuidado son las principales razones que explican el crecimiento exponencial de contagios de coronavirus en las últimas semanas. Pero a pesar del nuevo récord de contagios detectados el último martes, los expertos sostienen que todavía no llegó lo peor y el pico de la tercera ola todavía está por delante. La buena noticia es que, sin embargo, las internaciones y casos complicados son menores.
En 23 de las 24 jurisdicciones del país, la situación epidemiológica es de riesgo alto y los contagios crecieron a nivel masivo. Los fallecimientos y la ocupación de camas de terapia intensiva con pacientes COVID-19 positivos crecen a una velocidad menor. De todas maneras, los expertos afirmaron que las consecuencias de la suba de casos comenzarían a verse en los próximos días.
En un mes, los contagios de coronavirus crecieron un 1.410%. Mientras que el pico de la primera ola fue de 18.326 casos, en la segunda se duplicó hasta 41.080 y en esta tercera ya alcanzó los 81.210.
La gran diferencia en esta tercera ola con respecto a las dos anteriores, es que los fallecimientos y las internaciones no crecen a la misma velocidad y en gran parte es gracias a la vacunación.

"Hay algunos mensajes que pueden ser peligrosos. La cepa Ómicron produce casos más leves porque encuentra a la población vacunada por inmunización o inmunizada por enfermedad y, por lo tanto, es probable que sea más benigna. Pero que la gente piense que se va a agarrar algo parecido a un resfrío es un mensaje de doble filo", advirtió el infectólogo Amadeo Esposto a TN.com.ar.

"La gente se asusta del número, pero no lo suficiente como para parar y repensar actividades. No estamos haciendo un uso inteligente del verano, que nos permite actividades al aire libre, pero sin perder los cuidados esenciales: uso de barbijo bien utilizado y distanciamiento social. Es una cepa tan contagiosa que si le damos esa pequeña brecha estamos muy mal", agregó el infectólogo.
"Lo que se ve en las playas en Mar del Plata es como que a la gente ya no le importa nada, está muy cansada, es la expresión del hartazgo social", puntualizó por su parte la especialista Silvia González Ayala.