La tercera ola del COVID-19 no da tregua en Argentina. En las últimas semanas se dispararon los contagios y los centros de testeo ya se ven atestados de personas esperando para realizarse un estudio con un síntoma preocupante: uno de cada dos hisopados da resultados positivos.
El pasado 30 de diciembre, el país alcanzó el número más alto de infectados desde marzo de 2020. En total fueron registrados 50.506 casos positivos en una sola jornada, superando a los 41.080 que se habían contabilizado el 27 de mayo de 2021 en plena segunda ola de contagios. Los datos se explican, según los expertos, en la rápida propagación de la cepa Ómicron.
Las cifras son alarmantes y la tasa de positividad es particularmente alta. "Una de cada dos personas que van a hisoparse tiene COVID-19", explicó a Infobae una fuente del sistema privado de salud, mientras que otra fuente del sector agregó: "Estamos ante una tercera ola, de eso no hay dudas. La buena noticia es que nos encuentra en una situación muy distinta a la de la segunda. ¿Por qué? Por un lado, porque hay un porcentaje mucho más significativo de vacunados. Por el otro, porque una gran cantidad de la población ya cursó la enfermedad y, si bien pueden volver a contraerla, ya tienen un poco más de inmunidad".
A diferencia de lo que sucedió en la segunda ola, cuando el colapso sanitario se veía en las Unidades de Terapia Intensiva (UTIs), la tercera ola llega con una saturación en las guardias y servicios de emergencias. "Si te parás frente a la puerta de cualquier hospital público o privado vas a ver que hay varias cuadras de fila para hisoparse. Así no hay sistema que aguante: a este ritmo las guardias van a colapsar", explicaron y afirmaron que esa situación se repite en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba.
El personal de la salud también se está contagiando y hay menos médicos y enfermeros en las guardias. "Las grandes filas y las demoras se deben, además, a que hay escasez de recurso humano", explicaron en el sector.

La situación mantiene alertas a las autoridades sanitarias y por ello en el Ministerio de Salud de la Nación reiteran cada vez que se puede la importancia de cumplir con los aislamientos para evitar saturar los centros de salud.
De acuerdo con las últimas disposiciones anunciadas por la titular de esa cartera Carla Vizzotti, la cantidad de días de aislamiento varía en función del esquema de vacunación. Si tienen el esquema inicial de vacunación completo, deben hacer aislamiento por 5 días y luego otros 5 días de cuidados, por ejemplo: no ir a eventos masivos, uso de barbijo y extremar cuidados en el contacto con personas de riesgo. En cambio, si no se vacunaron o presentan esquema incompleto, deben cumplir 10 días de aislamiento o 7 días de aislamiento más un test diagnóstico para descartar el contagio, además de 3 días más de cuidados.