El Ministerio de Salud indicó que la tercera ola de coronavirus tuvo una gran cantidad de reinfecciones en el país y precisó que el 13% de los contagiados de enero ya habían tenido la enfermedad. Según los datos oficiales, el último mes se registraron 2.680.000 casos de COVID-19, de los cuales casi 350.000 ya se habían infectado.
En esa línea, la cartera sanitaria precisó que, de ese total, el 99,5% había transitado el virus hacía más de tres meses. El 0,5% de las reinfecciones restantes se produjo dentro de los 90 días establecidos como límite para considerar que se trata de un nuevo episodio.
De esta manera, la reinfección debería haberse comprobado al realizar una comparación de secuencias genómicas del virus. Es decir, se debe realizar un estudio que determine de qué variante se trató en un primer momento y cuál fue la segunda.
Vale destacar que en noviembre de 2020 la idea de que surgieran reinfecciones ya había puesto en alerta a los expertos. En ese momento, emitieron un documento para evaluar esta posibilidad y advirtieron sobre tres posibles situaciones: excreción viral prolongada, actividad viral persistente o reinfección.
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Excreción viral prolongada: tras transitar el COVID-19, una persona puede seguir excretando virus por un largo periodo de tiempo. Los especialistas advierten estos no serían viables (no enferman).
Actividad viral persistente: existen casos donde, tras “curarse” del COVID-19, el virus se esconde en reservorios “no definidos ni caracterizados” dentro del organismo. Posteriormente, estos “durmientes” se reactivan y son los responsables de iniciar una nuevo episodio de coronavirus. En este caso, el Ministerio de Salud había establecido que se estimaría este escenario cuando el segundo evento se produce dentro de los 45 días.
Reinfección: según señaló la cartera sanitaria, se considera una nueva infección cuando el nuevo episodio tiene lugar luego de tres meses. O, caso contrario, cuando dentro de este periodo se realiza una “secuenciación de genoma viral completa” que permita conocer la composición de ambos virus y compararlos.
En este marco, los especialistas remarcaron que, con la variante Ómicron, la posibilidad de reinfección es mayor que con otras cepas: “El riesgo de reinfección con Ómicron es 5,4 veces mayor que ante la variante Delta”, señaló el último informe emitido por el Imperial College de Londres.
En tanto, un documento emitido por la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) británica fue más allá y sostuvo que “el riesgo de reinfección fue 16 veces mayor en el período dominante de Ómicron en comparación con Delta”.