Luego del anuncio del presidente Alberto Fernández sobre el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Economía Martín Guzmán y el jefe de Gabinete Juan Manzur brindaron una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda para precisar los detalles y lineamientos técnicos de la negociación, a la que calificaron como "durísima".
"El acuerdo con el FMI tiene una serie de tópicos, pero básicamente respeta lo que siempre nuestro Gobierno sostuvo que es se quería llegar a un acuerdo, pero lo único que pedíamos era que la Argentina pueda seguir creciendo. Este era el fin último que buscaba este acuerdo que fue lo que se logró", dijo el funcionario tucumano, previo a la palabra del platense.
"El punto de partida es entender de dónde venimos: en 2018 el Gobierno anterior acordó un préstamo récord de monto en la historia de la institución. Todos sabemos que ese programa resultó en un profundo fracaso y deterioro de la política social", comenzó Guzmán. "Todos los indicadores económicos y sociales se deterioraron y el propio FMI reconoció que el programa falló, que no logró alcanzar ninguno de los objetivos que se había planteado y que ese dinero se utilizó principalmente para financiar la salida de capitales y, por otro, pagar deuda que estaba en situación de insostenibilidad a acreedores externos", explicó.
“Hemos transitado durante varios meses negociaciones que han resultado durísimas y ahí se ve la magnitud del daño que se le infringió a la Argentina, hubo un trabajo político y técnico muy fuerte, donde en principio las demandas eran tales que si las aceptábamos, socavábamos la senda de la recuperación económica”, describió y continuó, en referencia a las novedades de último momento: “Esta madrugada pudimos alcanzar un entendimiento sobre el marco macroeconómico y las políticas clave para un nuevo programa con el FMI. Ese marco general tiene dos bloques: el esquema macroeconómico y las llamadas medidas que promueven el crecimiento de mediano plazo y una estabilidad duradera”.
LOS DETALLES
Este acuerdo se trata de un Programa de Facilidades Extendidas que tendrá una duración de dos años y medio, con revisiones cada tres meses. Los vencimientos empiezan cuatro años y medio después de la firma y terminan 10 años después del primer desembolso. El monto del financiamiento, según explicó Guzmán, tiene un monto similar al de los US$44.500 millones que se tomaron en 2018: incluye todo lo que resta vencer de aquí a la finalización de los pagos y el monto de las amortizaciones de capital ya pagadas en 2021 y el pago de más de US$700 millones que se hará este viernes.

Con cada revisión trimestral llegarán los desembolsos y, con ellos, el Gobierno pagará los vencimientos pendientes. El remanente se usará para acumular reservas. El titular de Economía dijo que el entendimiento tiene dos bloques: el esquema de políticas macroeconómicas y las medidas que promuevan el crecimiento de largo plazo y una estabilidad duradera.
Se habló también de una reducción gradual del déficit fiscal sobre la base de una economía que se recupera. Para 2022 el déficit será 2,5% del PBI; para 2023, 1,9% y para 2024 de 0,9%. También se hizo mención a fortalecer la administración tributaria atacando los problemas de evasión en el sector de mayor contribución y disponer medidas para ir en contra del lavado de dinero. Por otra parte, se buscará una reducción gradual pero decidida de la asistencia monetaria del Banco Central al Tesoro. En 2021 finalizó en 3,7 puntos del PBI. En 2022 será de 1% del PBI. Llegará a 0,6% en 2023 y esté cercano a 0% en el 2024.
Guzmán hizo hincapié en que los acuerdos de precios van a tener un rol importante. Esto referido a la inflación galopante. Además, remarcó que no habrá salto cambiario: el dólar seguirá en la línea que viene llevando adelante. Y el Gobierno se plantea un objetivo de acumulación de reservas, que tiene como meta en 2022 un crecimiento de US$5000 millones. Por ahora continuará el cepo cambiario; no habrá reforma laboral ni tampoco privatización de empresas públicas.