En las últimas 24 horas fueron confirmados en Argentina doce nuevos casos de coronavirus originados por la variante Delta y aunque todos se encuentran en Córdoba las autoridades nacionales siguen de cerca la propagación de la temida mutación, que ya generó estragos en otros países.
El Gobierno busca frenar la circulación masiva de esta variante que amenaza a la baja sostenida de casos positivos que comenzó luego del pico de mayo y ya lleva doce semanas.
Los datos muestran que entre aquel pico y la semana pasada se produjo una reducción del 80% del número de infectados en nuestro país, según el Ministerio de Salud de la Nación. De acuerdo con las autoridades, la baja del ritmo de contagios tiene que ver principalmente con el “avance del plan nacional de vacunación”, además del “sostenimiento de las medidas de cuidado”.
La aparición de nuevos casos producidos por la variante Delta pone en alerta al Gobierno. En el último día se registraron 12 contagios, todos en Córdoba. Hasta el momento, el total llega a 59 positivos.

Desde el pico de mayo, que registró un promedio diario de 26.767 casos, se mantuvo un descenso sostenido, ya que en junio fue de 20.086, en julio de 13.225 y en lo que va de agosto de 7.282. De acuerdo con los datos, sigue la tendencia a la baja de la cantidad de pacientes con COVID-19 internados en terapia intensiva. “Así, al 20 de agosto hay una reducción del 56% en la cantidad de internaciones en cuidados intensivos en comparación con el pico de la semana 23”, precisaron en la cartera sanitaria.

Todos los esfuerzos del Gobierno están puestos en acelerar la vacunación para que la circulación comunitaria de la cepa Delta tenga el menor impacto posible. La variante no solo demostró ser más contagiosa que sus predecesoras sino que además los síntomas de quienes se infectaron se manifiestan más tarde, lo que genera una propagación inconsciente del virus.