Un platense de 16 años -que padece una extraña patología- necesita una costosa silla de ruedas motorizada para movilizarse y su obra social no se la autoriza.
Un platense de 16 años -que padece una extraña patología- necesita una costosa silla de ruedas motorizada para movilizarse y su obra social no se la autoriza.
Se trata de Thiago Domínguez, un joven de Tolosa que nació con una condición poco común que afecta a una de cada 3 mil personas: artrogriposis múltiple congénita (una serie de contracturas articulares que afectan a distintas áreas del cuerpo antes del nacimiento, comprometiendo las extremidades superiores y/o inferiores, generando serios trastornos motrices).

El plan de seguridad lanzado en La Plata para 2026 incluye el uso de botones antipánico "segmentados", que apunta a distintos sectores vulnerables.
Del evento participaron el intendente de La Plata, Julio Alak, y el cónsul de Perú en la ciudad, Iván Rodríguez Benzaquen.
Yésica, su mamá, explicó a 0221.com.ar que Thiago había conseguido su anterior silla en 2018 gracias a una nota publicada en este portal. Sin embargo, como la misma debe ser renovada periódicamente debido a las necesidades del adolescente, contó que hace tres meses presentó ante IOMA el pedido para adquirir una nueva.
"Lo único que me dicen es que tengo que esperar porque lo están evaluando ya que es muy cara", indicó la mujer. Hace tres años, la silla de Thiago (Permobil F3) costaba un millón y medio de pesos. Hoy, su valor asciende a casi cuatro millones.
En este contexto, Yésica aseguró: "La médica auditora me llamó hace dos meses para decirme que no se podía y que tenía que pedir algo más barato, como si fuera un capricho. Le dije que esto es lo que él necesita según su patología. No tengo porqué buscar algo diferente a lo que pidió la doctora. Ahí fue que me dijo 'dejame ver' y llamó a la doctora de mi hijo para decirle que pida una silla más barata".
"Es la primera vez que veo que alguien de IOMA llama a la doctora del afiliado para pedir que baje la calidad de lo que necesita", lamentó la mujer, y agregó: "La realidad es que Thiago necesita ir a la escuela, salir con sus amigos, ir a rehabilitación. Y algo tan sencillo como moverse en su propia casa no lo puede hacer porque en IOMA siguen pensando si tienen ganas o no de otorgarle lo que por ley le corresponde".
Fue gracias a esta silla de ruedas motorizada que el joven pudo comenzar a practicar su deporte favorito: el fútbol. Así fue como llegó a formar parte del equipo platense de powerchair Lobos Motorizados y en los Halcones del Bajo, de Capital Federal, captando la atención de la mismísima Selección argentina.
Por esto, a fines de diciembre de 2018 recibió una mención honorífica en el Concejo Deliberante, como personalidad sobresaliente del deporte. Sin embargo, su mamá continúa con el pedido para que la obra social le brinde un nuevo vehículo que le permita continuar con sus estudios. "Thiago está sentado en casa esperando que le den la silla para poder terminar su último año de secundaria y empezar a estudiar Derecho. Pero, sin la silla, lo están privando hasta de la educación", completó.