0221
0221

Thiago, el nene platense que juega al fútbol en silla de ruedas y sueña con la Selección

El pequeño platense nació con un complejo síndrome que le impidió caminar desde su nacimiento. Eso no le impidió practicar el deporte que ama. Ahora sueña con formar parte de la Selección Argentina de Power Chair, pero necesita una nueva silla de ruedas y no tiene el dinero para conseguirla.

Por Lautaro Sandoval

La historia de Thiago Domínguez representa uno de los más claros ejemplos de superación y persistencia ante la adversidad. Oriundo de Tolosa, este luchador nació hace 14 años con una condición poco común que afecta a una de cada 3 mil personas: artrogriposis múltiple congénita. La misma podría definirse como una serie de contracturas articulares que afectan a distintas áreas del cuerpo antes del nacimiento, comprometiendo las extremidades superiores y/o inferiores, generando serios trastornos motrices.

En 2015, descubrió el power chair y su vida cambió para siempre. Tras iniciar su carrera en los Lobos Motorizados y llegar a los Halcones del Bajo, fue convocado por la reserva de la Selección Argentina. Sin embargo, ahora necesita juntar 9 mil dólares para acceder a una silla profesional y alcanzar su sueño de jugar a nivel internacional.

Esta patología le quitó la posibilidad de caminar y realizar actividades físicas a la par de sus compañeros de colegio y amigos. Sin embargo, un encuentro determinante y el descubrimiento de un nuevo deporte marcaron su vida para siempre. Yésica, su mamá, dialogó con 0221.com.ar y explicó cómo fue que el pequeño se inició en el power chair y terminó siendo convocado para jugar en la reserva de la Selección Argentina.

"En el año 2015, él estaba haciendo rehabilitación en la Clínica Dinatos y un día fue Gerardo Burgos (coordinador de deportes para personas con discapacidad) a realizar una charla para difundir el deporte", comentó. Thiago, amante del fútbol, escuchó atentamente las palabras de Burgos y quedó fascinado con la idea de poder practicarlo desde su silla de ruedas.

Esperanzado, Thiago no tardó en hablar con su mamá. "Después de la charla, vino a plantearme la situación y me contacté con Gerardo para ver bien de qué se trataba. Como vi que era algo que Thiago podía hacer, lo llevamos a jugar a Gimnasia para los Lobos Motorizados", contó la mujer. Su gran desempeño y destreza le permitieron practicar power chair en los Halcones del Bajo de Capital Federal, captando la atención de la mismísima Selección.


Si bien este es un gran paso para su carrera, hay un sólo atenuante que complica sus posibilidades: "Le va muy bien, es muy buen jugador, pero para seguir participando a nivel internacional necesita la silla profesional que sale 9 mil dólares. Por este motivo, decidimos hacer un bono contribución para que los amigos y conocidos vayan colaborando", comentó Yésica a 0221.com.ar. El mismo tiene un valor que oscila entre los 50 y los 100 pesos aunque "uno colabora con lo que puede", explican.

El bono tiene el número de cuenta de Thiago para que cualquier persona pueda realizar su aporte a partir de una transferencia. En este sentido, Yésica se mostró esperanzada en poder alcanzar la cifra y cumplir el sueño del brillante jugador. "Desde chico, hizo la rehabilitación pensando en pararse para jugar al fútbol. Me decía 'mami, ¿cuándo voy a poder caminar?'. Y, si bien nunca pudo hacerlo, sí logró jugar y eso fue muy importante". Thiago no está decido a rendirse y no cabe ninguna duda que será un gran representante del país, vaya donde vaya.

El pequeño platense nació con un complejo síndrome que le impidió caminar desde su nacimiento. Eso no le impidió practicar el deporte que ama. Ahora sueña con formar parte de la Selección Argentina de Power Chair, pero necesita una nueva silla de ruedas y no tiene el dinero para conseguirla.

07 de julio de 2018

Por Lautaro Sandoval

La historia de Thiago Domínguez representa uno de los más claros ejemplos de superación y persistencia ante la adversidad. Oriundo de Tolosa, este luchador nació hace 14 años con una condición poco común que afecta a una de cada 3 mil personas: artrogriposis múltiple congénita. La misma podría definirse como una serie de contracturas articulares que afectan a distintas áreas del cuerpo antes del nacimiento, comprometiendo las extremidades superiores y/o inferiores, generando serios trastornos motrices.

En 2015, descubrió el power chair y su vida cambió para siempre. Tras iniciar su carrera en los Lobos Motorizados y llegar a los Halcones del Bajo, fue convocado por la reserva de la Selección Argentina. Sin embargo, ahora necesita juntar 9 mil dólares para acceder a una silla profesional y alcanzar su sueño de jugar a nivel internacional.

Esta patología le quitó la posibilidad de caminar y realizar actividades físicas a la par de sus compañeros de colegio y amigos. Sin embargo, un encuentro determinante y el descubrimiento de un nuevo deporte marcaron su vida para siempre. Yésica, su mamá, dialogó con 0221.com.ar y explicó cómo fue que el pequeño se inició en el power chair y terminó siendo convocado para jugar en la reserva de la Selección Argentina.

"En el año 2015, él estaba haciendo rehabilitación en la Clínica Dinatos y un día fue Gerardo Burgos (coordinador de deportes para personas con discapacidad) a realizar una charla para difundir el deporte", comentó. Thiago, amante del fútbol, escuchó atentamente las palabras de Burgos y quedó fascinado con la idea de poder practicarlo desde su silla de ruedas.

Esperanzado, Thiago no tardó en hablar con su mamá. "Después de la charla, vino a plantearme la situación y me contacté con Gerardo para ver bien de qué se trataba. Como vi que era algo que Thiago podía hacer, lo llevamos a jugar a Gimnasia para los Lobos Motorizados", contó la mujer. Su gran desempeño y destreza le permitieron practicar power chair en los Halcones del Bajo de Capital Federal, captando la atención de la mismísima Selección.


Si bien este es un gran paso para su carrera, hay un sólo atenuante que complica sus posibilidades: "Le va muy bien, es muy buen jugador, pero para seguir participando a nivel internacional necesita la silla profesional que sale 9 mil dólares. Por este motivo, decidimos hacer un bono contribución para que los amigos y conocidos vayan colaborando", comentó Yésica a 0221.com.ar. El mismo tiene un valor que oscila entre los 50 y los 100 pesos aunque "uno colabora con lo que puede", explican.

El bono tiene el número de cuenta de Thiago para que cualquier persona pueda realizar su aporte a partir de una transferencia. En este sentido, Yésica se mostró esperanzada en poder alcanzar la cifra y cumplir el sueño del brillante jugador. "Desde chico, hizo la rehabilitación pensando en pararse para jugar al fútbol. Me decía 'mami, ¿cuándo voy a poder caminar?'. Y, si bien nunca pudo hacerlo, sí logró jugar y eso fue muy importante". Thiago no está decido a rendirse y no cabe ninguna duda que será un gran representante del país, vaya donde vaya.

COMENTARIOS

El pequeño platense nació con un complejo síndrome que le impidió caminar desde su nacimiento. Eso no le impidió practicar el deporte que ama. Ahora sueña con formar parte de la Selección Argentina de Power Chair, pero necesita una nueva silla de ruedas y no tiene el dinero para conseguirla.