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Tiene un complejo síndrome, necesita una silla de ruedas especial y IOMA no se la autoriza

Thiago Domínguez, de 14 años, sufre de artrogriposis múltiple congénita, una patología que afecta a las articulaciones de su cuerpo y le ha impedido caminar desde su nacimiento. Cada dos años, su obra social debe autorizarle una silla de ruedas motorizada para garantizar su movilidad, sin embargo la última solicitud enviada por su familia fue denegada y no le han dado otra solución satisfactoria. Para completarla, el coseguro de su papá tampoco cubre el porcentaje que IOMA no le reconoce por lo que deberá abonar unos 350 mil pesos si desea adquirir una nueva silla por su cuenta.

La historia de Thiago Domínguez representa uno de los más claros ejemplos de superación y persistencia ante la adversidad. Oriundo de Tolosa, este luchador nació hace 14 años con una condición poco común que afecta a una de cada 3 mil personas: artrogriposis múltiple congénita. La misma podría definirse como una serie de contracturas articulares que afectan a distintas áreas del cuerpo antes del nacimiento, comprometiendo las extremidades superiores y/o inferiores, generando serios trastornos motrices.

Esta patología le quitó la posibilidad de caminar y realizar actividades físicas a la par de sus compañeros de colegio y amigos. Sin embargo, gracias a la obtención de una silla de ruedas motorizada pudo comenzar a practicar su deporte preferido: el fútbol. Así fue como llegó a participar en el equipo platense de powerchair Lobos Motorizados y en los Halcones del Bajo, de Capital Federal, captando la atención de la mismísima Selección Argentina.

No obstante, la situación actual de Thiago es preocupante debido a que su obra social -IOMA- le denegó el derecho a obtener una nueva silla. Yésica, su mamá, dialogó con 0221.com.ar y explicó que "ellos la obligación de darle una silla de ruedas motorizada cada dos años, es algo que él necesita sí o sí para movilizarse por el síndrome que tiene".

Según ella, tanto IOMA como Servicios Sociales -el coseguro que tiene su marido por ser policía- "están pasando por encima de los derechos de Thiago y no quieren autorizar la entrega". El presupuesto fue presentado por la familia el año pasado y ascendía a los 350.000 pesos, no obstante Yésica aseguró: "Sé que los insumos ortopédicos son caros, pero yo no pongo el precio. Es una necesidad desgraciadamente. Inclusive, en la nota que presenté junto al trámite puse que, si no era esa silla, fuera una similar con esas características".

"Cuando fui a la sede de IOMA de calle 46, no me dejaron hablar con la persona que firmó la negativa y me terminó sacando la Policía. Me dijeron que fuera a Servicios Sociales, que ellos me tenían que cubrir el porcentaje que IOMA no cubría, pero tampoco me quisieron dar el 30% que nos correspondía", dijo. 

La obra social le negó el pedido argumentando que ya le habían otorgado una silla anteriormente. Sin embargo, Yésica contó que "la que le habían dado era una común, de traslado, no una motorizada". En este contexto, la mujer ya no sabe a quién recurrir para hacer oír su reclamo: "Siento mucha impotencia al ver que nadie respeta los derechos de las personas discapacitadas. Voy a ver si puedo ir a la Defensoría del Pueblo para presentar algún tipo de recurso de amparo, de lo contrario tendré que pagar los gastos de forma particular", finalizó.

Thiago Domínguez, de 14 años, sufre de artrogriposis múltiple congénita, una patología que afecta a las articulaciones de su cuerpo y le ha impedido caminar desde su nacimiento. Cada dos años, su obra social debe autorizarle una silla de ruedas motorizada para garantizar su movilidad, sin embargo la última solicitud enviada por su familia fue denegada y no le han dado otra solución satisfactoria. Para completarla, el coseguro de su papá tampoco cubre el porcentaje que IOMA no le reconoce por lo que deberá abonar unos 350 mil pesos si desea adquirir una nueva silla por su cuenta.

01 de octubre de 2018

La historia de Thiago Domínguez representa uno de los más claros ejemplos de superación y persistencia ante la adversidad. Oriundo de Tolosa, este luchador nació hace 14 años con una condición poco común que afecta a una de cada 3 mil personas: artrogriposis múltiple congénita. La misma podría definirse como una serie de contracturas articulares que afectan a distintas áreas del cuerpo antes del nacimiento, comprometiendo las extremidades superiores y/o inferiores, generando serios trastornos motrices.

Esta patología le quitó la posibilidad de caminar y realizar actividades físicas a la par de sus compañeros de colegio y amigos. Sin embargo, gracias a la obtención de una silla de ruedas motorizada pudo comenzar a practicar su deporte preferido: el fútbol. Así fue como llegó a participar en el equipo platense de powerchair Lobos Motorizados y en los Halcones del Bajo, de Capital Federal, captando la atención de la mismísima Selección Argentina.

No obstante, la situación actual de Thiago es preocupante debido a que su obra social -IOMA- le denegó el derecho a obtener una nueva silla. Yésica, su mamá, dialogó con 0221.com.ar y explicó que "ellos la obligación de darle una silla de ruedas motorizada cada dos años, es algo que él necesita sí o sí para movilizarse por el síndrome que tiene".

Según ella, tanto IOMA como Servicios Sociales -el coseguro que tiene su marido por ser policía- "están pasando por encima de los derechos de Thiago y no quieren autorizar la entrega". El presupuesto fue presentado por la familia el año pasado y ascendía a los 350.000 pesos, no obstante Yésica aseguró: "Sé que los insumos ortopédicos son caros, pero yo no pongo el precio. Es una necesidad desgraciadamente. Inclusive, en la nota que presenté junto al trámite puse que, si no era esa silla, fuera una similar con esas características".

"Cuando fui a la sede de IOMA de calle 46, no me dejaron hablar con la persona que firmó la negativa y me terminó sacando la Policía. Me dijeron que fuera a Servicios Sociales, que ellos me tenían que cubrir el porcentaje que IOMA no cubría, pero tampoco me quisieron dar el 30% que nos correspondía", dijo. 

La obra social le negó el pedido argumentando que ya le habían otorgado una silla anteriormente. Sin embargo, Yésica contó que "la que le habían dado era una común, de traslado, no una motorizada". En este contexto, la mujer ya no sabe a quién recurrir para hacer oír su reclamo: "Siento mucha impotencia al ver que nadie respeta los derechos de las personas discapacitadas. Voy a ver si puedo ir a la Defensoría del Pueblo para presentar algún tipo de recurso de amparo, de lo contrario tendré que pagar los gastos de forma particular", finalizó.

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Thiago Domínguez, de 14 años, sufre de artrogriposis múltiple congénita, una patología que afecta a las articulaciones de su cuerpo y le ha impedido caminar desde su nacimiento. Cada dos años, su obra social debe autorizarle una silla de ruedas motorizada para garantizar su movilidad, sin embargo la última solicitud enviada por su familia fue denegada y no le han dado otra solución satisfactoria. Para completarla, el coseguro de su papá tampoco cubre el porcentaje que IOMA no le reconoce por lo que deberá abonar unos 350 mil pesos si desea adquirir una nueva silla por su cuenta.