Una mujer decidió grabar el momento en el que la inocularon contra el COVID-19 en Mendoza y al ver las imágenes hizo un increíble hallazgo. El 13 de julio pasado asistió al vacunatorio ubicado en el parque Benegas, de Godoy Cruz, y en la grabación puede vérsela sentada cuando la enfermera le dice: "Levantá la manga. No te voy a hacer llorar porque soy muy buena... el brazo muy blandito, por favor, flojito. Respirá profundo. Respirá hondo. Ya está".
Después de vacunarse, la mujer dio las gracias y se fue. Pero cuando llegó a su casa se dio cuenta de que había sido inoculada con una jeringa vacía. Al conocer el caso, el Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza separó a la colaboradora e inició una investigación. Además, le pidió al Instituto de Educación Superior que tome medidas disciplinarias correspondientes ya que la vacunadora es estudiante de enfermería de ese establecimiento. Finalmente, tras la inoculación fallida, la mujer fue vacunada finalmente este miércoles, según informó el diario Los Andes.
"Me siento estafada, vulnerada y hasta pisoteada, toda vez que se ha puesto en peligro mi salud y la de mis seres queridos", expresó la mujer en la denuncia que hizo en el Ministerio Público Fiscal, según indicó el diario Uno.
En la denuncia aportó documentación como la libreta de vacunación en la que figura el número del lote de vacunas que supuestamente habrían usado para ella (Nº 486120421) y el nombre de la vacunadora, una estudiante de tercer año de Enfermería Profesional.

Al tomar conocimiento de esta situación el Ministerio de Salud mendocino separó a la colaboradora e inició una investigación del caso, que calificaron de "error programático de vacunación"."Esta mujer estaba capacitada para participar del operativo de vacunación. A nuestros estudiantes les enseñamos que el que carga la vacuna, la debe colocar. Pero en este operativo que es tan grande, hay un grupo que prepara todo el material y se lo traslada al personal que inocula. Son tantas las vacunas, que existen errores humanos", explicaron desde el instituto de formación de enfermeros a Radio Nihuil.
En diálogo con Uno, la enfermera reconoció que cometió "una acción involuntaria". De acuerdo con su versión, el error se debió a que "no tenía colocados los anteojos" al momento de manipular los elementos, por lo que no se dio cuenta de que la jeringa no tenía líquido hasta que lo pudo ver en el video que filmó la propia damnificada. Según explicó, se los había sacado porque estaban empañados debido al uso del barbijo.