Crece el alerta por la aparición de un nuevo engaño a través de WhatsApp, en el que estafadores llaman ofreciendo vacunas contra el coronavirus y con una maniobra logran robar los contactos del propio teléfono.
Crece el alerta por la aparición de un nuevo engaño a través de WhatsApp, en el que estafadores llaman ofreciendo vacunas contra el coronavirus y con una maniobra logran robar los contactos del propio teléfono.
Una de las víctimas, detalló la forma en la que le hicieron caer en la trampa: “Me llamaron mientras miraba el partido. Me dijeron del vacunatorio y yo mismo comenté que me faltaba la segunda dosis. Me dijeron que me iba a llegar un código de confirmación para ingresar y que me iba a figurar en la aplicación Cuidar”.

Dos hombres fueron captados cuando robaban en un local del centro de La Plata y crece la preocupación de los comerciantes por la inseguridad.
La oficial del Servicio Penitenciario Bonaerense resultó sufrió un ataque en un micro de la línea 214, en pleno centro de La Plata.
Segundos después recibió el código por mensaje de texto, pero, apenas lo comunicó, “se me borraron de golpe todos los números de WhatsApp”, explicó. En simultáneo, a sus contactos de esa red social comenzaron a llegarles mensajes pidiéndoles dinero en su nombre por “apremios económicos” y un CBU al que podían girar la “ayuda”.
Lo mismo le sucedió a un residente de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): “Me llamaron del gobierno de la Ciudad, con el mismo loguito que me aparecía cuando me empadroné para vacunarme y hasta sabían mi nombre”, apuntó Flavio, sin pasar por alto que “hasta sabían que ya tenía la primera dosis”.
Es por eso que no sospechó cuando le informaron que se trataba de un “reempadronamiento” y que debía pasarles el código que le iban a enviar por mensaje de texto, para acceder al turno. Lo hizo. Y “era el de WhatsApp. Empezaron a llamar a mis amigos y familiares pidiéndoles 50 mil pesos”, apuntó.
Una situación similar vivió una mujer que días atrás recibió un llamado del “ministerio de Salud y Desarrollo Social (sic)”, pidiéndole información personal para darle un turno de vacunación, pero ella sospechó porque sabía que no hay cartera con tal nombre y la comunicación provenía de un número privado.