Mientras la situación epidemiológica en la provincia de Buenos Aires parece avanzar dentro de los parámetros esperados, el Gobierno bonaerense piensa en un cambio de fase para los distritos del Área Metropolitana.
Mientras la situación epidemiológica en la provincia de Buenos Aires parece avanzar dentro de los parámetros esperados, el Gobierno bonaerense piensa en un cambio de fase para los distritos del Área Metropolitana.
La intención de las autoridades provinciales es implementar un plan aperturista en el suelo bonaerense, el cual traería consigo menores restricciones para el sector gastronómico y comercial, con el objetivo de aliviar la difícil situación económica y poniendo al AMBA en Fase 4.

La medida afecta a 2 millones de alumnos bonaerenses, en medio de la crisis económica y el conflicto que se agrava con el gobierno nacional.
La Libertad Avanza busca eliminar las tasas municipales y un informe de la UNLP muestra que pesan menos del 1% en la carga tributaria productiva total.
El DNU actual vence el 25 de junio, y este cambio en las restricciones implicaría que en los 70 municipios que componen el AMBA quedarían habilitadas las reuniones sociales en domicilios particulares con un máximo de hasta 10 personas; que los comercios no esenciales puedan abrir entre las 06 y las 24; y que los locales gastronómicos trabajen hasta las 24 (hasta ahora era hasta las 23), al aire libre o en espacios interiores con un aforo del 50% (por el momento se permite hasta el 30%).
También implica que las clases presenciales alcancen a todos los niveles. En tanto, el transporte público seguirá siendo solo para esenciales y la comunidad educativa. Entretanto, los 60 municipios que tenían mayores restricciones subirían a Fase 3.
De esta manera es como se perfila la Provincia para afrontar una nueva etapa de cuarentena, aunque ya no tan estricta y con menos prohibiciones en el territorio bonaerense.