Una triste noticia se conoció en las últimas horas y generó una fuerte conmoción en la ciudad: Luigi Della Torre, el italiano de 99 años que fundó la Heladería Roma, murió. Según confirmó su propia familia a 0221.com.ar, el estado de salud del hombre había empeorado y el martes pasado perdió la vida a causa de un paro cardíaco.
En ese sentido, desde el entorno de Luigi confirmaron la pérdida y detallaron que tras su último cumpleaños, el pasado 5 de abril, comenzó a manifestar un importante deterioro y ya no se alimentaba: “Él se dejó estar repentinamente, para su cumpleaños estaba bien, pero los últimos 15 días no quería consumir alimentos y decayó mucho”, explicaron a este medio.
A pesar de que en la última semana la Heladería Roma se mantuvo cerrada para que la familia pudiera cuidar de Luigi, el hombre de casi 100 años no mostró mejoras y no se pudo evitar el desenlace final: “Habíamos cerrado la heladería porque no quería comer, como lo teníamos que cuidar lo llevamos a la casa y no abrimos por una semana, pero finalmente el martes a la madrugada le agarró un paro”, precisaron.
En tanto, agregaron que “su presencia era lo mejor, la gente lo saludaba y se alegraba” y que “muchos clientes se emocionaban de verlo sentado en la puerta del negocio”.

SU HISTORIA
Luigi había llegado a Argentina cuando tenía 26 años. En sus primeros años trabajó como albañil hasta que pudo abrir un bar con pizzería, que también se llamaba “Roma”.

En una nota entrevista con este medio en 2019, Luigi contó que el negocio lo habían con una cocina económica. “Trabajé y compré un horno. Me casé, le compre la parte de la pizzería a mi socio que se volvió a Italia y me quedé con el negocio. Con mi mujer andábamos de novios en Italia. Junté plata y le pagué el viaje, despacito. No me interesaba tanto el dinero. Quería que se venga”, había contado el hombre.
En un momento, Luigi se cansó de la pizzería y decidió convertirla en heladería. Todo empezó con la compra de una sola máquina y tenía algo bien claro: honrar los sabores inolvidables del gelato de su tierra natal.

“Yo sabía hacer helado, porque un amigo en Italia lo hacía y yo lo ayudaba. Ahí aprendí un poco, no sabía hacerlo bien. Un día me llamó un amigo y me ofreció una receta de Bologna. Yo la hice, pero no salía igual. Porque ellos le ponían muchos menos agregados. Yo la fui modificando y así fue saliendo”, había contado.
De esta manera, la muerte de Luigi Della Torre provocó un gran dolor en la ciudad, ya que se trataba de un vecino histórico y un personaje icónico de la región, que será recordado por los platenses cada vez que concurran a tomar un helado al negocio de avenida 7.