Este lunes, la querella que denunció al cura Raúl Sidders fue notificada de la resolución del juez Agustín Carlos Crispo, a cargo del Juzgado de Garantías Nº 6 de La Plata, de que se le otorgará la prisión domiciliaria al religioso, que está procesado por los delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores, a raíz de la denuncia de “Rocío”.
"La resolución no se hará efectiva porque vamos a apelar el fallo, ya que el mismo no tiene fundamento en las pericias médicas realizadas a Sidders, las cuales no concluyen que la prisión efectiva podría afectar la salud del mismo", aseguraron las denunciantes.
Tuvieron en cuenta que "Sidders tiene 60 años, se encuentra desde el 1 de diciembre cumpliendo prisión efectiva en la Alcaidía Roberto Pettinato, y no ha sufrido ninguna daño en su salud desde aquel momento".
"Rechazamos el fallo de morigeración de prisión del Juez Crispo, propiciado por el fiscal Álvaro Garganta, y seguiremos luchando contra la impunidad de los curas abusadores, amparados por el poder político y judicial", aseguraron.
Sidders fue capellán general del colegio San Vicente de Paúl. Según la denuncia inicial, entre los años 2004 y 2007 abusó de la joven que hoy tiene 27 años, tal como publicó este medio el año pasado.
Al día siguiente de la presentación judicial el obispado de Iguazú defendió a Sidders y dijo que la denuncia se basa en "fake news". Pero en esa misma jornada la curia platense emitió un comunicado dirigido a los fieles de la comunidad arquidiocesana y el arzobispo Víctor Manuel Fernández pidió que Sidders no tenga contacto con menores mientras es investigado.
Luego fue detenido, sus abogados pidieron prisión domiciliaria y le fue denegada. Volvió a solicitarla y esta vez le fue concedida. Pero la joven denunciante y su equipo de abogados, conformado por Juan Pablo Gallego y Pía Garralda, apelarán la medida judicial.