Juan Ignacio Buzali, el marido de la diputada provincial de Juntos por el Cambio Carolina Piparo, detenido y procesado por intento de homicidio, quiere volver a su casa pero sin controles satelitales georeferenciados. Mientras espera que la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata defina si confirma o rechaza el arresto domiciliario con el que fue beneficiado, su abogado apeló uno de los requisitos: el uso de una tobillera o pulsera electrónica "tumbera".
Tal como informó 0221.com.ar, la jueza de Garantías Marcela Garmendia, otorgó el arresto domiciliario con pulsera o tobillera electrónica para su monitoreo permanente para que no salga de su lugar de residencia en el barrio cerrado Grand Bell. Marcelo Peña, abogado de Buzali, consideró que no es oportuno usar un dispositivo de ese tipo ante la escasez de los mismos y señaló que su asistido tiene arraigo y cumplirá con los restantes requisitos impuestos por la jueza Marcela Garmendia.
La tobillera o pulsera electrónica es un sistema de monitoreo penitenciario a distancia que emite una señal satelital que indica la posición del dispositivo que, una vez colocado, emite una alarma cada vez que el reo se lo quiere quitar. Debe ser de uso permanente y su desactivación debe ser mediante un permiso otorgado por autoridad competente.
Por su parte la fiscal Eugenia Di Lorenzo no apeló el arresto domiciliario por considerar que la causa ya está totalmente trabajada, que no existe riesgo de fuga ni un posible futuro entorpecimiento probatorio. Quien sí apeló fue el abogado Martín Miguel de Vargas, patrocinante de Luis Elías Lavalle, una de las víctimas del temerario accionar de Buzali al volante de su auto.
Buzali está detenido desde el 9 de enero y lleva más de tres meses tras las rejas. Es acusado de un delito que tiene una pena en expectativa que oscila entre 4 y 16 años de prisión. Fuentes judiciales confirmaron a 0221.com.ar que "muy pocos procesados por ese delito en la provincia de Buenos Aires acceden a ese beneficio en tan relativo poco tiempo".
Mientras dure este incidente el detenido seguirá esperando en su celda penitenciaria. Si la Sala IV de la Cámara Penal de La Plata confirma la resolución de la jueza Garmendia, Buzali volverá a su casa con su familia. Si opina lo contrario y le da la razón a los acusadores que apelen, el marido de Piparo seguirá tras las rejas durante varios meses más, al menos hasta que la fiscal dicte el cierre el sumario y quede firme, hasta que se eleve a juicio oral o cuando se fije fecha de inicio del debate, son algunos de los momentos (entre otros) en los que podrá insistir con una morigeración o hasta alguna de las excarcelaciones (ordinarias o extraordinarias) que considere plantear la defensa.

Cabe recordar que en su última resolución, los camaristas coincidieron que el acusado evadió el accionar de la Justicia. Determinaron que Buzali se fue de la comisaría para evitar el análisis de alcohol en sangre. Eludió el accionar investigativo, es decir, hubo peligro procesal.
EL CASO
El hecho por el que está detenido Buzali ocurrió la madrugada del 1 de enero de 2021 cuando su esposa denunció que fue asaltada por tres parejas de "motochorros" en la calle 47, entre 15 y 16, en momentos en que su marido estacionó para dejar a su padre en su casa. Según la legisladora, cuando se dirigía con su esposo a realizar la denuncia a bordo de su Fiat 500L negro con techo blanco, volvieron a ser interceptados por motociclistas y creyeron que eran los mismos que los habían asaltado.
En 21 y 40, Buzali chocó por detrás a una de las motos en la que viajaban dos jóvenes a los que dejó tirados en el piso pese a las lesiones que habían sufrido.
Ambos continuaron con la fuga y comenzaron a ser perseguidos por otros jóvenes en moto, hasta que finalmente detuvieron su marcha frente a varios móviles que participaban de un control de tránsito.