Pese a que la campaña de vacunación se intensificó y ya se aplicaron 41.630 dosis, el coronavirus no cede en La Plata, donde la curva de contagios se mantiene en una "meseta alta" de más de 700 casos semanales, con 725 en el período que terminó este domingo.
Los números marcan un llamado de atención especialmente teniendo en cuenta que el nivel general sigue expresando que aunque en cada jornada los números varían, en el período de 7 días siguen siendo similares y mostrando que la circulación del virus es intensa justo en momentos en que vuelve la actividad escolar.
Ya son seis semanas seguidas en que la cantidad de contagios nuevos se ubican entre los 700 y 800 casos, una incidencia muy superior a noviembre y diciembre de 2020, los períodos de menor circulación del virus después de alcanzado el pico de casos.
La característica fundamental que la pandemia tuvo en los últimos 35 días en La Plata fue la de un "amesetamiento alto" que se extiende incluso desde la última semana de enero. Salvo la semana del 15 al 21 de febrero, marcado por el feriado doble de Carnval, cuando se notificaron 669 pacientes nuevos, los número siempre estuvieron por encima de los 700 casos semanales.
Fueron 808 entre el 25 y el 31 de enero, bajó a 793 entre el 1 y el 7 de febrero, volvió a caer a 768 del 8 al 14, bajó a los 669 en la semana corta posterior, volvió a subir en la última semana de febrero para llegar a los 743 pacientes y en el primer período de marzo se ubicó en 725 pacientes.
Se dice que la meseta es alta porque se encuentra en los niveles de mediados de octubre, cuando la curva aunque se expresaba en una franca caída de la primera ola, aún estaba lejos de llegar al piso de fines de noviembre y principios de diciembre.
La baja tasa de letalidad que tiene la enfermedad sigue siendo una constante positiva que marca un rumbo distinto a la cantidad de nuevos infectados. En noviembre, el mes con menos incidencia de casos, se registraron más fallecidos que en diciembre, enero y febrero. La evolución fue de 95, 53, 75 y 54 fallecidos respectivamente. Es decir que el último mes se ubica casi en el mismo nivel que el mes con menos fallecidos desde agosto, cuando el COVID-19 se disparaba en el país. En la última semana fueron 18 las víctimas fatales.