Con la aprobación por parte del Gobierno nacional de la vacuna Sinopharm contra el coronavirus, elaborada en China, Argentina dispondrá de tres inmunizaciones para combatir a la pandemia. Las autoridades confirmaron en las últimas horas que un avión de Aerolíneas Argentinas salió rumbo a Beijing para buscar alrededor de 1 millón de dosis que se utilizarán para la campaña de vacunación de los docentes, y así el país contará con una nueva herramienta para detener la enfermedad, que se sumará a la Sputnik V desarrollada en Rusia y a la Covishield hecha en India.
En ese sentido, los especialistas explicaron las principales características de cada una e indicaron que la Sinopharm, de origen chino, demostró meses atrás una efectividad del 86%contra COVID-19, presentó una tasa del 99% de seroconversión de anticuerpos neutralizantes y 100% de efectividad en la prevención de casos moderados y severos de la enfermedad. Según precisaron, porta una versión del virus alterada genéticamente que le impide reproducirse y desarrollar la enfermedad, pero que genera una “respuesta inmune en el organismo con capacidad protectora”.
Asimismo, contiene una versión muerta del germen que no produce enfermedad pero genera anticuerpos y que ya se utiliza en varias vacunas como las de la gripe, hepatitis A, polio y la rabia y es la primera en utilizar un inmunógeno proteico.
En tanto, la vacuna requiere de dos dosis que se han de aplicar con al menos 21 días de diferencia, y puede transportarse y almacenarse a entre 2 ºC y 8 °C y permanecer estable durante 24 meses.

En esa línea, el biólogo y doctor en ciencias Federico Prada explicó en diálogo con Infobae que “la tecnología aplicada en esta vacuna consiste en la utilización de virus inactivado obtenido de pacientes de Wuhan, que fue aislado en células Vero en cultivo”, y agregó: “Esa amplificación fue inactivada y utilizada para realizar clarificada, es decir, como si estuviera purificado el virus y usada para la inmunización”.
Por su parte, la presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), Florencia Cahn, sostuvo: “Utilizan un virus que está previamente inactivado de modo que el virus no provoca la enfermedad pero sí genera una respuesta inmune. Los resultados interinos de Fase 3 muestran una eficacia superior al 80%. De todas maneras son datos que se siguen analizando. Pero son muy buenos resultados”.

“Son virus que crecen en células Vero que pertenecen a un linaje celular utilizado en cultivos celulares (el linaje Vero fue aislado a partir de las células epiteliales del riñón de un mono verde africano). Y luego de tener una cierta carga viral, la vacuna se inactiva a través de métodos químicos y luego se prepara para su aplicación. Esta plataforma ya se probó con éxito en la vacuna de la hepatitis A y la de la polio, por ejemplo”, afirmó el infectólogo y asesor del gobierno nacional Eduardo López.
Ese lote nuevo de vacunas se sumará a dosis recibidas desde diciembre, que son 1,22 millones de la Sputnik V y 580.000 del Instituto Serum de la India, realizada con la tecnología de la británica AstraZeneca.

De esta manera, la principal diferencia de la Sputnik V con la vacuna china es que no utiliza elementos del coronavirus y se presenta en forma liofilizada, es decir, como un polvo que se mezcla con un excipiente para disolverlo y luego administrarlo por vía intramuscular.
El fármaco utiliza una tecnología de adenovirus humano de dos vectores diferentes, Ad5 y Ad26, para una primera y una segunda inyección. Sin embargo, Sputnik V no contiene adenovirus humanos vivos, sino vectores adenovirales humanos que no son capaces de multiplicarse y son completamente seguros para la salud.

La vacuna Sputnik V tiene un conjunto de características únicas que la convierten en una de las vacunas más competitivas del mundo. El pasado 14 de diciembre el Centro Gamaleya y RDIF anunciaron los resultados del análisis de los datos del tercer y último punto de control de los ensayos de Fase III, publicados en la revista científica The Lancet, y con datos a 21 días después de que los voluntarios recibieran la primera dosis de la vacuna.
La efectividad de la vacuna Sputnik V fue del 91,4%, dato que se confirmó en cada uno de los tres puntos de control de los ensayos clínicos. Asimismo, la eficacia contra casos graves de infección por coronavirus fue del 100%. Entre los casos confirmados de infección por coronavirus, se registraron 20 casos graves en el grupo de placebo, mientras que no se registraron casos graves en el grupo que recibió la vacuna.

El infectólogo argentino Omar Sued, presidente de la Sociedad de Infectólogos de Argentina, puntualizó: “El artículo, publicado en The Lancet, confirma los resultados exitosos y proporciona información adicional sobre la eficacia y seguridad de esta vacuna en diferentes subgrupos. Desde el punto de vista de la salud pública, la eficacia de la vacuna fue muy alta. El perfil de seguridad fue muy bueno. La difusión de esta información es vital para informar sobre la ampliación y el despliegue de esta vacuna en todo el mundo“.
Por último, la vacuna Covishield, desarrollada por Oxford/AstraZeneca y producida en India, fue aprobada para su uso de emergencia en Argentina el último 9 de febrero, y en ese momento el Gobierno nacional emitió un comunicado en el que justificó la medida: “Esta vacuna actualmente se presenta como una herramienta terapéutica segura y eficaz de acceso para que nuestro país baje la mortalidad, reduzca la morbilidad y disminuya la transmisibilidad de la enfermedad COVID-19 producida por el virus SARS-Cov-2″ expresaron en el Boletín Oficial.

Esta vacuna está compuesta de una versión debilitada de un virus del resfriado común (conocido como adenovirus) de chimpancés y se ha modificado para que se parezca más al coronavirus, sin causar enfermedades. Como toda vacuna, cuando se la inyecta en el organismo, hace que el sistema inmunológico comience a producir anticuerpos y lo prepara para atacar cualquier infección por coronavirus. La misma se administra en dos dosis con entre cuatro y 12 semanas de diferencia.
Según explicaron, se puede almacenar de manera segura a temperaturas de entre 2 °C y 8 °C, aproximadamente lo mismo que una heladera doméstica, y se puede administrar en entornos de atención médica existentes. Los ensayos clínicos internacionales demostraron que cuando las personas recibieron media dosis y luego una dosis completa, la efectividad alcanzó el 90%.

La vacuna producida en India y autorizada ya por 12 autoridades sanitarias en el mundo fue aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), que contó “con toda la información según lo establecido por el procedimiento para la autorización de emergencia, en relación con el cumplimiento de los estándares requeridos de las plantas elaboradoras, el desarrollo y la elaboración de los productos, su certificación en el país de origen y el cumplimiento de los estándares de calidad”, según comunicaron las fuentes oficiales. Así, la Dirección Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles ha elaborado un informe técnico en el que consideró “recomendable proseguir con la solicitud de autorización de emergencia de la misma”.