Emiliano es artista plástico y docente en varias escuelas de La Plata. Este jueves estaba trabajando en su casa, en 5 entre 511 y 512 de Ringuelet, cuando dos delincuentes ingresaron para robarle.
Emiliano es artista plástico y docente en varias escuelas de La Plata. Este jueves estaba trabajando en su casa, en 5 entre 511 y 512 de Ringuelet, cuando dos delincuentes ingresaron para robarle.
La propia víctima reveló luego que uno de ellos era robusto e iba con la cara tapada y el otro llevaba un arma de fuego. Eran cerca de las 13 cuando ambos se abalanzaron contra él cuando salía del baño

La víctima fue atacada tras salir de un banco en pleno centro de La Plata. La arrastraron varios metros y la Policía logró detener a uno de los sospechosos.
La causa judicial por ABES Desarrolladora investiga presuntas maniobras de vaciamiento y transferencia de activos vinculadas a sociedades del grupo.
"Por suerte estaba solo. Me empezaron a pegar de una. Con el arma en la cabeza, hasta que se rompió", recordó Emiliano en diálogo con El Día. Después hubo un forcejeo y los ladrones huyeron, pero él los siguió.
"Los corrí y se me perdieron de vista. Eran jóvenes. De 18 años o un poco más. Yo estaba todo ensangrentado por los golpes y se ve que con el esfuerzo, me desmayé. De eso no me acuerdo nada, pero me dijeron los vecinos, que me vinieron a asistir. La verdad, se portaron muy bien conmigo", relató.
Una vez recuperado, Emiliano regresó a la casa que alquila y descubrió que se habían llevado su computadora personal, donde guarda todo su material educativo y además, fotos y recuerdos familiares.
"Les pido que me la devuelvan, aunque sea el contenido en algún dispositivo. Es de gran importancia para mí", rogó y contó que ya radicó la denuncia en la comisaría Sexta, que ahora está a cargo de investigar el robo y por el momento no descarta que los presuntos delincuentes sean del barrio.
El docente da clases en el Normal 1, en el Normal 3, en las escuelas 67, en la 68, en el Conservatorio Gilardo Gilardi y en la Media 4 de City Bell. "En medio de la golpiza, creo que me gatillaron. Escuché el ruido. Y en un momento, con tanta sangre, no sabía si me habían baleado. Gracias a Dios ni mi hijo de 14 años, ni mi pareja estaban en casa", cerró.