Tras varios trabajos de inteligencia llevados a cabo por por investigadores de la Policía Bonaerense se logró desintegrar una red de personas que se dedicaba a extorsionar a diversos hombres mediante chats sexuales. En total diez personas fueron detenidas, acusadas de ser miembros de la organización y uno de ellos es un hombre detenido en la cárcel de Lisandro Olmos.
La dinámica, según informaron fuentes oficiales, consistía en fingir ser una joven desde un teléfono, entablar conversaciones de tinte sexual con distintos sujetos y compartir fotografías íntimas. Una vez captada la víctima, la llamaban para decirle que la presunta joven de los mensajes era menor de edad y que serían acusados por grooming. En ese momento pedían una importante cantidad de dinero a cambio de no hacer la denuncia.
Los agentes desplegaron un megaoperativo policial que incluyó el allanmiento de 16 viviendas y el secuestro de notebooks, celulares, tarjetas de crédito, dinero (pesos y dólares), entre otros instrumentos que se utilizaban para cometer los crímenes.

Entre los imputados, llamativamente, se encuentra un recluso detenido en el penal de Olmos. Los investigadores creen que ese sospechoso ejecutaba los llamados extorsivos desde la misma cárcel, de donde le decomisaron un teléfono.