Una condena de 10 años de prisión recayó sobre Federico Gastón Camilleri por el violento asalto que perpetró contra una jubilada en el Barrio Jardín de La Plata. La fiscal de juicio había solicitado el doble de tiempo de pena por entender que se trató de un robo e intento de homicidio criminis causae (matar para consumar el delito o lograr la impunidad), pero el Tribunal Oral Criminal (TOC) II de La Plata entendió que se trató de un robo agravado por uso de arma y lesiones.
El hecho ocurrió el 14 de abril de 2020 durante las primeras semanas de la cuarentena. Esa tarde María Cristina Dopazo estaba en su vivienda y llaman a su puerta. Se asomó por la ventana y vio al acusado, quien le había realizado trabajos de albañilería. “Abrime que tengo fotos comprometedoras para mostrarte” fue la coartada de Camilleri. La mujer accedió al pedido y terminó internada en grave estado, tras ser golpeada y apuñalada en su casa ubicada en diagonal 620, entre las calles 80 bis y 81. El acusado fue detenido a las pocas horas.
El atacante golpeó a la víctima en el pecho y le realizó diversos cortes en el rostro, cuello y oreja con un arma blanca, tras lo cual escapó. Un vecino se topó con el agresor cuando huía de la casa de Dopazo y llegó a aportar algunos datos a la pesquisa.
En base a ellos, a una pericia de dictado de rostro y a otros elementos de prueba, los investigadores identificaron al sospechoso y allanaron su casa, donde encontraron un par de anteojos y ropas manchadas con sangre.
Durante el juicio oral los abogados Gustavo Galasso y Ezequiel Funes plantearon un cambio de calificación que fue aceptado por los jueces: de intento de homicidio calificado a robo agravado por el uso de arma y lesiones. El agresor escapó con dos mil pesos (uno de los billetes de mil pesos era falso) y el celular de la mujer.

La defensa también planteó inimputabilidad pero desde la Asesoría Pericial informaron que no tenían profesionales disponibles para realizar los estudios de salud mental del acusado. Los abogados llevaron un informe realizado por un perito de parte en el que se establece que Camilleri es inimputable, pero los jueces no valoraron o consideraron que ese informe es insuficiente para demostrar la hipótesis esgrimida por esa parte.
Como atenuantes de la pena los magistrados valoraron la ausencia de antecedentes penales del acusado y el arrepentimiento mostrado en las audiencias de juicio.