El arribo del coronavirus no alegró a nadie pero con el correr del tiempo y el transcurrir de la pandemia no todos los rubros salieron golpeados de la crisis que causó. Ese es el caso del laboratorio BioNTech, que junto a Pfizer desarrolló una de las vacunas más usadas para inmunizar pacientes en todo el planeta.
Entre enero y septiembre las ventas de la firma se dispararon hasta los 13.444,2 millones de euros, en contraste con los ingresos de 136,9 millones de euros del mismo periodo del año anterior. En esos nueve meses los beneficios netos de la empresa 7.126,3 millones de euros en los primeros nueve meses de 2021, frente a las pérdidas de 351,7 millones de euros de un año antes.
La compañía indicó que hasta el pasado 2 de noviembre se habían entregado unos 2.000 millones de dosis de la vacuna contra la COVID-19 en más de 152 países, además de haberse recibido ya encargos para el próximo año, según informó la agencia de noticias Europa Press.
En total, BioNTech espera fabricar entre 2.700 y 3.000 millones de inoculantes para el final de 2021 y tener capacidad para desarrollar 4.000 millones en 2022. La demanda de estos inoculantes está garantizada ante la demora en las campañas de inmunización en varias partes del planeta, especialmente en África, pero sobre todo por el inicio de la aplicación de terceras dosis en aquellos países más adelantados.
Cabe destacar que fue los laboratorios de BioNTech y Pfizer presentaron estudios clínicos que aseguran que una dosis de refuerzo genera altos niveles de anticuerpos neutralizantes contra el virus del SARS-CoV-2 y las variantes Beta y Delta.