La nueva variante Ómicron de coronavirus, originaria de África, ya es de preocupación mundial y desde su descubrimiento durante la pasada semana, su transmisión comenzó a extenderse en varios países.
La nueva variante Ómicron de coronavirus, originaria de África, ya es de preocupación mundial y desde su descubrimiento durante la pasada semana, su transmisión comenzó a extenderse en varios países.
En este marco, las compañías farmacéuticas comenzaron a diagramar los estudios para probar la eficacia de sus sueros contra la nueva cepa de COVID-19, que se espera sea más letal que su predecesora, Delta.
Ahora se sumó el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) de la mano del Instituyo Gamaleya para someter Sputnik V y Sputnik Light a la prueba y expresaron que, de ser necesario, el “improbable” caso de reformulación de la vacuna, Sputnik Omicron podría comenzar su producción en 45 días.
De acuerdo a lo que declararon en la cuenta oficial de Twitter del suero: “Se espera que Sputnik V y Light neutralicen Ómicron y otras mutaciones, los estudios necesarios comenzaron. Si el caso poco probable de modificación resulta ser necesario, Sputnik Omicron entrará en producción en 45 días”.
Desde que la nueva variante fue detectada, los estadounidenses Pfizer y Johnson & Johnson comenzaron a testear la efectividad de sus vacunas y varias otras compañías como Moderna, la estadounidense Novavax y la británica AstraZeneca también están comprobando los ajustes a realizar en sus componentes.
Redes Sociales