El Tribunal de Casación de la provincia de Buenos Aires dejó sin efecto un arresto domiciliario con que había sido beneficiado el expolicía platense Gustavo Andrés Gregorio Mena, procesado como presunto integrante de una asociación ilícita. La Sala III de esa instancia revocó la resolución que había sido dictada por la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata que había otorgado el beneficio morigeratorio.
La causa llegó a esa instancia por impulso de Ministerio Público Fiscal. En la apelación se sostiene que el certificado médico que presentó Mena para acceder al beneficio es de dudosa legalidad y rigor científico. En el mismo se detalla que es paciente de riesgo por estar enfermo de un cáncer avanzado situación que no se condice con otras constancias médicas que figuran en el expediente. Por este incidente fue denunciado el médico que confeccionó el certificado, tal como informó 0221.com.ar. Se trata del médico Erwin Darío Leitner, oriundo de la localidad de Quilmes, que ya estuvo en problemas legales por extender certificados médicos a un grupo que gestionaba amparos desde los tiempos del corralito. Se trata de la famosa causa “Miralles” en relación al ex juez fallecido acusado de varios delitos.
Mena fue detenido en el marco de la escandalosa causa conocida como “Megabanda criminal” o “La banda de los jueces”, que lleva a delante la fiscal Betina Lacki. En plena feria judicial de año 2018 se realizaron varios allanamientos y se detuvo a la mayoría de los presuntos integrantes de la empresa criminal que, en su mayoría, esperan tras las rejas el juicio.
Un exjuez, un lobista, un simulador, policías, barras, narcos, ladrones, abogados, un crimen y más magistrados en la mira. Todo esto se mezcla en la causa de la megabanda criminal que, se sospecha, operaba en La Plata y fue desarticulada por una fiscal, luego de cinco años de silencioso trabajo.
En la lista de procesados, junto a Mena aparecen el exjuez César Melazo, el ex comisario mayor Gustavo Bursztyn (hasta su captura prestaba servicios en el Comando de Patrullas); y el teniente primero Marcos Chiusaroli (personal de la comisaría Segunda); Javier Ronco; Ángel Custodio “Pipi” Yalet; Adrián “Quichua” Manes (detenido por homicidio); Carlos Bertoni (hermano del jugador de fútbol campeón del mundo ); Carlos “Macha” Barroso Luna; Héctor “Pepe” Vega, el ex barra de Gimnasia, Martín Ezequiel “Gaucho” Fernández; el lobista Enrique Edgardo “Quique” Petrullo; y el ex jefe de la barra de Estudiantes, Rubén Orlando “El Tucumano” Herrera.

Según se desprende de la investigación penal los procesados integraban una banda de delincuentes que “tomaron parte de una asociación” ilícita destinada a cometer “robos bajo la modalidad de escruche, robo de autos, su posterior reducción; adulteración y venta, comercialización de estupefacientes, con un mismo modus operandi, con división y organización de tareas” y precisó que “algunos de ellos, en su condición de efectivos policiales, aseguraban la zona, entregaban los trabajos y brindaban cobertura policial”. El resto, a criterio de la fiscal, “conformaban grupos o parejas de trabajo que llevaban a cabo los hechos ilícitos”.
La división de roles aparece con claridad en el expediente. Los policías Bursztyn, Mena y Chiusaroli liberaban las zonas para los robos de autos, fábricas y viviendas marcadas; Bertoni ayudaba con los autos robados mellizos haciendo pasar choques de los autos de los integrantes por otro siniestros. La mano de obra, logística, teléfonos y armas de fuego las aportaban Ronco, Yalet, Manes, Barroso Luna, Vega y Fernández.

El ex policía Mena y Manes vendían drogas. En tanto, el ex barra Herrera y el lobista Petrullo eran los nexos con el juez de Casación bonaerense, Martín Ordoqui quien, se sospecha, otorgaba arrestos domiciliarios a cambio de fuertes sumas de dinero. El magistrado fue notificado de la investigación, pero no fue detenido porque posee fueros, pese a que fue suspendido por la Suprema Corte bonaerense.