—¿No hay un oportunismo político de la oposición en ciertos planteos ante un problema que ningún gobierno ha resuelto?
—No hay oportunismo porque era un tema que teníamos en la agenda desde el arranque. La gente habla de eso incluso antes de la mala situación económica. En cualquier lugar y acá en La Plata es muy fuerte. Este es un Gobierno que tiene a los delincuentes en la calle y a los vecinos encerrados en la casa. Kicillof no cuida a los platense, Berni no cuida a los platenses, a los bonaerenses ni a nadie.

—¿Y cuál es la salida? Últimamente se ha escuchado de parte de la oposición lo del endurecimiento de las penas
—Hay un abordaje amplio que hacer pero que primero es conceptual. El Gobierno liberó los presos y lo vamos viendo como en el caso de La Matanza (en referencia al kiosquero Roberto Sabo de Ramos Mejía).
—En ese caso, el acusado había sido liberado porque había cumplido la pena
—Ese es un caso, pero hay muchos otros casos que no cumplieron y los liberaron igual, entonces hay una serie de factores de abordaje integral, porque no hay una respuesta y una sola solución. Porque no hay soluciones mágicas para la inseguridad. Sí hay una cuestión conceptual de cómo cada gobierno lo encara.
—¿Más allá de esa cuestión conceptual hay alguna línea de acción que pueden proponer desde la Legislatura?
—Nosotros ya hemos planteado desde Juntos La Plata recrear lo que fueron las mesas locales de seguridad pública. Que los intendentes estén por ley obligados, junto con el Ministerio de Seguridad, a sentarse y coordinar la política de sus distritos. Y lo planteamos como proyecto de ley para que sea de cumplimiento obligatorio. En la situación actual (Sergio) Berni estaría obligado a sentarse con el intendente Garro a coordinar las políticas locales. Porque no hay forma de que la Provincia pueda manejar la seguridad sin esa coordinación. Porque hoy si el intendente es del mismo color que Kicillof y Berni, tienen diálogo y sino no lo tienen. Y los que lo sufren son los vecinos. Lo anunciamos hace un par de semanas y va a ser el primer proyecto que vamos a presentar todos los legisladores de La Plata de Juntos, tantos senadores como diputados. Porque la lógica tiene que ser que la seguridad esté fuera de la discusión política. Después puede haber diferencias de enfoque pero lo que no puede faltar es el diálogo y la articulación con quienes están en el territorio.
—¿Y respecto a otras cuestiones previas al delito?
—Por eso es integral. Educación, contención social, inclusión, son temas que mejoran el problema de la inseguridad. Pero me parece que haber tenido un año y medio las escuelas cerradas también afecta. Y hoy tenemos un ministro de Seguridad que es un comentarista de la realidad, él te describe que el paciente está en terapia intensiva, pero él está ahí para resolverlo.
—¿Las posturas no son muy extremas para llegar a un acuerdo político en ese tema?
—Yo creo que los dirigentes políticos, los candidatos, siempre tienen que estar abiertos al diálogo, pero tiene que darse en un contexto de confianza. Porque este Gobierno, a nivel nacional porque el de la Provincia no dialoga ni con los propios, cada vez que ha llamado para un diálogo ha sido para una foto que no avanzó nada. Tiene que haber un piso de coincidencias y de confianza, porque las soluciones son de largo plazo. Y el diálogo no puede ser solo avalar lo que el Gobierno quiere, porque eso no es diálogo, eso es monólogo. Este Gobierno, el Presidente, la Vicepresidenta y el Gobernador, nos tienen acostumbrados a los monólogos, hablan ellos y después quieren que vayamos a dialogar.
—¿Pero esto no se replicó en los gobierno de Macri y Vidal? ¿Fueron gobiernos de diálogo?
—Claramente hubo una actitud distinta, primeramente porque no teníamos mayoría legislativa y hubo construcción de consensos y diálogos permanentes. Pero primero porque creemos que el diálogo es la base por más que el número te lo permita. El ejercicio de la democracia es escuchar a todos y de hecho hay un montón de leyes que salieron en los cuatro años de la gestión de Vidal que fueron impulsadas por la oposición. Ahora, después de un resultado electoral desastroso, empiezan a hablar del diálogo como una necesidad. Ojalá sea cierta.

—¿A qué atribuís esta discusión de Kicillof con La Plata y con el intendente Garro?
—Él se quiere quedar con todas las cosas de los platenses. Cada vez que habla es para decir que nos quiere sacar algo. Cosas que no son del Gobierno municipal ni de una gestión, son de la ciudad. Plantear ese tipo de discusiones no tiene ningún sentido. Lo que hay en el fondo de eso es la concepción de las cosas, si no son de ellos te las tienen que sacar. Parece que les molesta que los platenses hayan elegido a alguien de otro color político para gobernar la ciudad. Por eso, la democracia es así y creo que en un punto hay una falta de respeto a la democracia.
—¿Crees que se puede agrandar la diferencia en la elección general?
—Soy respetuoso de la voluntad de la gente y lo que nos han dicho es el "basta" a muchas cosas. Acá en La Plata vamos a hacer una muy buena elección y hemos trabajado muy bien articulando las dos propuestas que compitieron las PASO. Después la provincia tiene un escenario más nacionalizado, creo que Juntos está llevando el mensaje correcto al electorado y eso va a tener su correlato en los votos.
—¿Se puede ver afectada la gobernabilidad con una diferencia más abultada que en las PASO?
—La gobernabilidad sigue siendo responsabilidad del oficialismo. Al Gobernador y al Presidente lo eligieron durante cuatro años y se tienen que hacer cargo de resolver los problemas. Ahora, si en la elección de medio término en la provincia nosotros como oposición mantenemos la mayoría en el Senado e incrementamos nuestro número en diputados o tenemos la mayoría, el Gobernador va a tener que escuchar la voz, pero no de la oposición, sino de los vecinos que van a poner más diputados y senadores distintos colores en la Legislatura. Nosotros vamos a acompañar como oposición porque la responsabilidad es sostener la gobernabilidad, pero con diálogo, interactuando.

—¿Conviven distintas visiones dentro de Juntos respecto a esa actitud?
—Eso vendrá después del 15 de noviembre. Hasta ahora hemos sostenido una unidad de los bloques, pese a que generalmente los bloques opositores terminan atomizados. Eso es un dato político que sirve para proyectar lo que puede pasar. Y es importante marcar que, por ejemplo, acá en La Plata al otro día de las PASO salimos a trabajar juntos y posiblemente lleguemos a los cuatro legisladores por La Plata.
—Con los resultados de las PASO quedaron 3 a 3 en el reparto con el Frente de Todos
—Yo tengo aspiraciones de meter cuatro diputados porque La Plata ha tenido un lugar protagónico en la campaña a través de la figura de Garro. Los candidatos nacionales tomaron a La Plata como un lugar importante de la campaña y vinieron muchas veces. Y va a ser importante que renovemos los cuatro legisladores.
—¿Creés en elecciones limpias el domingo?
—Yo creo que hay que fiscalizar fuerte y esa es la garantía de que la elección sea limpia y transparente. Tiendo a descreer en ciertas hipótesis, porque la gente va y se expresa, se puede mover en el límite, en algún lugar, algo chiquito, pero no se cambian los resultados.
—Pero hubo en algún momento un discurso de la oposición que ponía en duda eso
—Bueno, por eso digo que hay que estar en cada mesa y en cada escuela con la cantidad de fiscales que se necesitan para estar tranquilos y creo que los tenemos. Siempre tiendo a pensar que los procesos son transparentes pero si los controlamos estamos más tranquilos.
—¿Además de la inseguridad, qué temas de La Plata punteaste con Garro para llevar a la Legislatura?
—Tenemos que poner en foco la capacidad productiva desde el ámbito provincial, porque desde el ámbito municipal lo hacemos pero necesitamos ampliar esa mirada desde la Legislatura. Porque las tuercas y los tornillos de los autos salen de Villa Elisa o en CABA se vende como un producto top el tomate platense del cinturón productivo. Ese potencial hay explotarlo y mejorarlo con un proceso que la provincia acompañe.

—¿Con qué herramientas concretas?
—Estamos pensando cómo hacerlo porque en la Legislatura tenemos ciertas limitaciones para la cosa concreta, pero lo hemos conversado mucho con el Intendente. Entonces, la agenda productiva será prioritaria en mi gestión. Y después la cuestión educativa, porque La Plata tiene 450 servicios educativos en 157 edificios y cuenta con una inversión importante destinada del Fondo Educativo. Y, además, en el presupuesto de la Provincia hay recursos para la infraestructura escolar por afuera del Fondo Educativo. Bueno, tenemos que discutir para que esos recursos lleguen. Y nuestro trabajo como legisladores de la ciudad será ir a pelear por eso cuando se discuta el Presupuesto y después para que se ejecute.
—¿Conociste aspectos que nuevos de La Plata en esta campaña?
—Me permitió ver los cambios que ha tenido y redescubrir lugares. Caminé mucho, recorrí mucho con Julio y con los candidatos o solo. Entonces, me permitió un acercamiento que antes no tenía. Sí, aprendí un montón. Y recorrer tanto me ha permitido ver todo lo que falta, hay que trabajar para seguir con eso.

—¿Ves a este proceso como una herramienta para proyectar tu carrera política en la ciudad?
—Cruzo los puentes cuando estoy frente a ellos. Parte de lo que conversé con Garro y lo que él me pidió es caminar, recorrer y escuchar, pensando en ser un buen legislador, algo que es muy particular porque somos municipio y sección a la vez, por lo que los legisladores somos una suerte de concejales jerarquizados en la Legislatura y nos tenemos que ocupar de la agenda de la ciudad. Aprendí mucho, vi que faltan muchas cosas y vi también todo lo que se ha avanzado. Y lo pienso en función de qué es lo que puedo hacer en la Legislatura y me parece una falta de respeto para la gente cuando alguien se presenta para una candidatura y ya está hablando de otra candidatura, me parece poco serio. Quiero ser un buen diputado y acompañar al Intendente en lo que necesite, pero no lo pienso más que hasta ahí. Después veremos.