En las últimas horas se dio a conocer que el sacerdote Raúl Sidders irá a juicio oral por la causa en donde se lo culpa de abuso sexual. El juez de Garantías de La Plata Agustín Crispo fue quien lo dictaminó.
Tal como marca la resolución judicial, gracias las pruebas reunidas en la investigación se pudo acreditar que aproximadamente entre el 2004 y el 2008, inclusive, el párroco que "se desempeñaba como capellán de la Unidad Educativa "Monseñor Lodigiani" -Colegio San Vicente de Paúl- ubicada en 115 número 566 de La Plata, abusó sexualmente de una menor de 11 años al inicio de los actos, a quien hacía colocar sus manos en los bolsillos de la sotana y sentir su pene erecto, situaciones que acaecían en el patio de la institución y durante los recreos".
"Asimismo, durante igual período y en las habituales ocasiones en que le recibía el sacramento de la confesión, corrompió a la menor mediante explicaciones personalísimas sobre cómo masturbarse, realizar sexo oral y mantener relaciones sexuales con acceso carnal con su novio", sostiene la disposición del magistrado.
Al mismo tiempo, tal como lo había planteado el fiscal que investigó el caso, Álvaro Garganta, los hechos descriptos fueron encuadrados legalmente como "abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y circunstancias de su realización doblemente agravado por resultar en un grave daño en la salud mental de la víctima y por ser el autor ministro de algún culto; y corrupción de menores agravada por resultar la víctima menor de trece años".
EL CASO
La denuncia fue formalizada por las abogadas Pía Garralda y Claudia Ferrero, después de varios días en que habían circulado a través de las redes sociales acusaciones contra el cura por supuestas actitudes ofensivas, especialmente contra mujeres y homosexuales y chicos de condición humilde.
Las letradas habían indicado que los abusos se produjeron entre los años 2004 y 2007, cuando la víctima tenía entre 11 y 14 años, aunque un hecho de "abuso sexual agravado" ocurrió cuando la denunciante tenía ya 13 años. También se había hecho hincapié tras la reiteración de episodios la chica había intentado evitar todo encuentro con el religioso y durante el último año dejó de asistir a clases.

Sidders dejó la ciudad a fines de junio último para dirigirse a la provincia de Misiones donde cumplió funciones como secretario del obispo de la diócesis de Puerto Iguazú, Nicolás Baisi, que entre abril de 2010 y mayo de 2020 ofició como obispo auxiliar en La Plata.
Al día siguiente de la presentación judicial el obispado de Iguazú defendió a Sidders y dijo que la denuncia se basaba en "fake news", es decir, una falsa noticia. En esa misma jornada la curia platense emitió un comunicado dirigido a los fieles de la comunidad arquidiocesana y el arzobispo Víctor Manuel Fernández pidió que Sidders no tuviera contacto con menores mientras era investigado.

Finalmente la justicia ordenó su detención luego de luego de varias semanas de investigación en las que declararon la denunciante y otros testigos. Además, durante el inicio de la instrucción judicial, las abogadas de la "víctima directa" solicitaron judicialmente que se le prohibiera la salida del país, al sostener que existían riesgos procesales como "entorpecimiento probatorio" y "fuga" ya que en ese momento cumplía funciones en la triple frontera.