Los primeros indicios del robo son los llamados al 911 de la familia de Píparo y hasta de una vecina policía. "En 47 entre 15 y 16, están robando acá en la puerta, en La Plata. No sé cuántos son, eran motochorros, la gente está acá en la puerta, a la altura de 1028", se oye en uno de los audios, presuntamente de un familiar de Piparo. Cuando la operadora le pregunta si hay alguien herido, responde que no, luego corta.
En otro de los audios puede escucharse a Daniel, también familiar o allegado a la Diputada."Llamaron ya dos o tres veces de acá 47, 15 y 16, de La Plata. 1015 el número. Asaltaron a Carolina Piparo, llamaron como tres veces y no viene nadie, estoy llamando al intendente", se escucha en la graación y tras las consultas de la central responde: "No sé cuántas personas eran, me dijeron que eran dos o tres motos, le llevaron la cartera, no vi si estaban armados". El tono de esta llamada, intrínsecamente tensa por la situación, empieza a empeorar ya que según denuncian los móviles policiales tardaron más de media hora en llegar a la casa donde sucedieron los hechos.
En un tercer audio del 911 puede oírse a una mujer, personal policial y vecina de la casa donde Piparo habría sido asaltada. "Llamé recién, soy personal policial de La Plata, estoy en 47 15 y 16. Cuatro motos le robaron a mi vecina, la chica es Carolina Piparo, le robaron todo, le pegaron, es la tercera vez que llamo, necesito que llamen a un móvil", se escucha. La agente precisa que "fue entrando a su casa, N° 1015, fueron cuatro o cinco personas en moto, le robaron todo. No tengo más datos, bajé de mi casa y corrí a ver si los podía agarrar. Casi la llevan secuestrada por eso te pido por favor que vengan", señala la policía, aunque no está determinado si ese último hecho fue real o si solo estaba "apurando" al servicio de Emergencias para que derive un móvil a la zona.
En un principio la propia Piparo había dado aviso al 911. El primer llamado de la diputada se dio a las 2.11 de la madrugada del 1 de enero de este año. Luego tuvo que volver a llamar casi 20 minutos después, porque la policía no llegaba.
La cantidad de llamados y el hecho de que sean de varias personas diferentes denota que no había móviles para asistir la situación, lo que explicaría la diferencia de tiempo entre que denuncia el robo y sale a la comisaría Primera a hacer la denuncia. Siguiendo esta línea, podría inferirse que por lo menos hasta las 2.45 o las 2.50 Píparo y su marido estuvieron en la casa de los padres de éste y luego salieron rumbo a la Comisaría para denunciar el hecho formalmente. En la secuencia de las cámaras de seguridad de la Municipalidad de La Plata, que filmaron la recorrida del matrimonio, puede verse el paso del automóvil por las calles 9 y 49 (cerca de las 3 AM), 9 y 47, diagonal 74 entre 9 y 46, 11 y 46, 11 y 44, diagonal 77 entre 11 y 41 y 19 y 38.
El primer video dura 3 minutos y va desde las 2.59 hasta las 3.01. El atropellamiento ocurrió unas calles más lejos, en 21 entre 38 y 39. Sin embargo en ese lugar no hay cámaras públicas de seguridad, por lo que la Justicia se guía por las declaraciones de las víctimas y sus amigos, los interpretados por Píparo y su pareja como motochorros, que en realidad la persiguieron luego de presenciar el choque y el arrastre.
En el segundo video se observa cómo las motos siguen al automóvil de Piparo, por las calles diagonal 73 entre 22 y 41 (a las 3.09), diagonal 73 entre 21 y 42, 19 y 44, diagonal 73 y 16 y 12 y 54 (3.16 de la madrugada), donde el automóvil de la pareja se detiene en plena Plaza Moreno. Todas las imágenes del Centro de Operaciones y Monitoreo de la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de La Plata fueron aportadas a la Justicia para la investigación del caso.
EL DESPUÉS
En Plaza Moreno es que surgió el primer video que se viralizó al público: el de una mujer acusando de asesinos a Piparo y su marido tras haber presenciado el choque y arrastre, según ella, de tres o más cuadras, de la moto donde iban dos jóvenes, Lavalle y Coronel. En la plaza del centro de La Plata estaba Darío Ganduglia, secretario de Seguridad municipal, que cruzó algunas palabras con la denunciante.
Luego de eso, Piparo y Buzali se dirigieron a la comisaría Primera, donde según las últimas versiones judiciales obtenidas gracias al testimonio de los agentes policiales, pidieron ir al baño varias veces, vomitaron (de hecho tuvieron que limpiar) y tenían "un fuerte olor a alcohol". Además, alegaron que el test de alcoholemia debía hacerlo el personal municipal, pasándole la pelota al área de Seguridad del Municipio cuyo titular, de hecho, estaba en Plaza Moreno cuando Piparo y su pareja se detuvieron después del raid.
Según la crónica del periodista Raúl Kollman en Página 12, a todo esto debe sumarse que la pareja aseguró que después del robo salió a buscar ayuda policial, pero se recuperaron imágenes del vehículo pasando, de contramano y a toda velocidad, frente a la comisaría Cuarta de La Plata, sin parar y siguiendo de largo y que el test de alcoholemia, finalmente, fue realizado al otro día.
"Todo el tiempo estuvimos a derecho, todo el tiempo estuvimos ahí. A mi marido lo llamaron al otro día para ir a reconocimiento médico y le preguntaron si le podían sacar sangre para el test de alcoholemia. Él les dijo "cómo me preguntás, sacame lo que quieras". En el momento del choque yo estaba shockeada y recién había pasado por una situación en la que creía que mi marido y yo nos moríamos", contó Piparo en exclusivo a 0221.com.ar.
Pero más allá de la voluntad o no de de Buzali y la funcionaria de extraerse sangre para el test, los hechos indican que ninguna autoridad se acercó, aún habiendo fuertes sospechas de que estaban alcoholizados, a hacerles la prueba, algo que en cualquier otro hecho de este calibre hubiera sido un paso fundamental.
Los investigadores tardaron 33 horas en realizarle el test de alcoholemia al conductor. Los heridos fueron llevados al hospital por vecinos. El servicio de ambulancias SAME nunca llegó en su auxilio.
LOS TESTIMONIOS
"Yo no los voy a contactar mientras mi abogado no lo haga. ¿Cómo lo voy a hacer con la cantidad de pavadas que está hablando su abogado? Ojalá los pudiera contactar y charlar, no tengo problemas", dijo Piparo consultada sobre la falta de contacto que tuvo con las víctimas, una de las cuales debió ser intervenida con cuatro puntos en la cabeza tras haberse golpeado en el asfalto producto del arrastre de Buzali con su auto.
El marido de la legisladora, hasta el momento, enfrenta cargos por "lesiones graves con dolo eventual, abandono de persona y falsa denuncia". Sin embargo el abogado Martín de Vargas, que representa a uno de los jóvenes atropellados, Luis Lavalle, pidió que se modifique la carátula y pase a ser doble homicidio en grado de tentativa.
"Me sacó de la moto y no llegué a ver nada más. Ni me imaginé que venía tan fuerte, venía demasiado fuerte, ni tiempo a frenar tenía. Vi que venía atrás mío, miro para adelante y cuando miro de nuevo para atrás ya me chocó. Lo último que vi fue el faro del auto", relató Lavalle, que resultó seriamente herido con una fuerte contusión y cortes en la cabeza. De Vargas precisó que "además el peligro de la investigación se demostró con el hecho de eliminar pruebas ya que los estaba esperando un funcionario público para protegerlos, creemos que evitó que se hagan los controles de rigor", en referencia a Ganduglia.
Y dijo que pidió "la preservación de la cadena de custodia de la sangre extraída a Buzali y que se extienda la pericia a drogas y psicofármacos, ya que lamentablemente la extracción fue más de 30 horas después del hecho y por lo tanto tuvieron más de un día para tomar diuréticos y eliminar el alcohol en sangre". Además del cambio de carátula y el pedido de detención que hizo sobre Buzali, de Vargas cuestionó el rol de la jueza Marcela Garmendia por ser madre de un funcionario municipal de La Plata, Juan Garmendia. En tanto, la fiscal a cargo de la causa es María Eugenia Di Lorenzo, que todavía no habría formulado la imputación formal contra Buzali.
Para Piparo, en el caso que la implica "todo es intencionalidad política. Fui víctima, nada más. Esto le pasa todo el tiempo a la gente, en este momento está pasando. No hay con qué ocupar el espacio, lo ocupan conmigo. Buenísimo, pero con mi familia no se metan, es lo único que estoy pidiendo. No les da la cara a los que le piden la renuncia a una víctima, no tienen vergüenza. No les importa el delito, ni a Nación ni a Provincia. Les importa hacer política barata y berreta, es lo único que han hecho hasta acá".