Las imágenes aportadas por la Municipalidad de La Plata a la Justicia salieron a la luz y arrojan un nuevo panorama sobre lo sucedido en la noche de Año Nuevo, cuando la diputada provincial Carolina Piparo fue víctima de un asalto y junto a su esposo Juan Ignacio Buzali siguieron a los delincuentes, pero un momento dado chocaron con una moto y comenzó una persecución que acabó en Plaza Moreno y desató un verdadero escándalo de versiones cruzadas.
Fuentes del caso explicaron a 0221.com.ar que en el primero de los videos puede verse a los presuntos delincuentes y al matrimonio asaltado siguiéndolos, poco después de que los motochorros le sustrajeran a Piparo su cartera y su celular, en 47 entre 15 y 16.
En esas imágenes puede apreciarse a tres motos con seis jóvenes circulando por las calles de La Plata y detrás, a pocos metros de ellos, al auto que conducía Buznali en la noche de Año Nuevo. Lo que todavía no está claro es si, efectivamente, estas personas eran las mismas que minutos antes había asaltado a la Diputada en momentos en que dejaban a su suegro en su casa, tras haber compartido la cena de fin de año.
En el segundo video difundido este sábado, en tanto, la escena es radicalmente distinta y corresponde a la intensa persecución que se desató en pleno centro platense y luego de que Piparo y Buznali chocaran a una moto con dos ocupantes, tal y como lo reveló la actual Secretaria de Asistencia a la Víctima y Políticas de Género de la Comuna. En este caso puede verse el Fiat 500 de la pareja circulando a gran velocidad, siendo seguidos por tres motos.
Los jóvenes atropellados por la legisladora bonaerense y su esposo declararon este sábado ante la Justicia provincial y dieron su versión de los hechos. En ese marco, aunque los investigadores dieron por probado el asalto gracias a los elementos incorporados en el expediente a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo, fuentes judiciales explicaron a la agencia de noticias Télam que "no existe ningún tipo de indicios" que permita sospechar que los jóvenes atropellados por el marido de la mujer fueran los autores del hecho.
EL CASO
Como anticipó 0221.com.ar, la legisladora habría sido asaltada por tres delincuentes en momentos en los que dejaban a su suegro en la casa, tras haber compartido la cena de Año Nuevo. Piparo relató luego todo lo sucedido y aseguró que cuando iban a hacer la denuncia ella y su esposo se cruzaron con los delincuentes y comenzaron a seguirlos mientras hablaban con la Policía para aportar datos de su paradero, pero en un momento se vieron rodeados y chocaron a una de las motos y entonces comenzaron a huir del lugar porque eran perseguidos por tres motos.
Tras el hecho, sin embargo, comenzaron a surgir otras versiones de lo sucedido. Una mujer dio cuenta de accidente y realizó un duro descargo que compartió en su cuenta de Facebook pero luego terminó borrando.

La misma denunciante incluso publicó imágenes del auto, con signos del choque y hasta publicó un duro video en el que se la ve increpando e insultando tanto a Piparo como Buzali. En esas mismas imágenes también puede verse al secretario de Políticas Públicas en Seguridad y Justicia de la Comuna, Darío Ganduglia, mientras dialoga con agentes policiales.
Horas después de lo sucedido y a medida que se sumaban más y más testimonios de testigos del hecho, la investigación dio un giro, la Fiscalía General de La Plata derivó las actuaciones que estaban en poder de la UFI Nº 17, a cargo de María Eugenia Di Lorenzo; a la UFI Nº 10, de Carlos Vercellone; y la causa fue recaratulada como "lesiones culposas con dolo eventual, abandono de persona y falsa denuncia de robo".
Piparo, en tanto, volvió a insistir en su testimonio y en diálogo con el canal Todo Noticias se mostró asombrada por las acusaciones en su contra. Por su parte, el abogado de los dos jóvenes accidentados, Martín de Vargas, fue más allá y pidió que Buzali sea imputado a él por un "homicidio en grado de tentativa". "Está demostrado por testimonios coincidentes que los chicos venían de Abasto, que es una zona rural en las afueras de La Plata, chicos que trabajan en el campo. Venían siguiendo la ruta de los muñecos que se queman todos los años. El tema es que Piparo declaró cosas que no son, que fue un robo. El robo no fue en ese lugar y no había situación de legítima defensa ni nada. Fue a matar dolosamente a quien ella creía que le había robado", sostuvo el letrado.