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¿Cuánto costará el test rápido de coronavirus desarrollado en la UNLP?

Los principales insumos de la prueba fueron realizados con productos locales. Su valor es notablemente menor en relación a otros que ya están en el mercado.

La Universidad Nacional de La Plata volvió a estar en el centro de la escena argentina por otro gran paso científico en medio de la pandemia de coronavirus. Fue luego de que la ANMAT aprobara el test rápido de COVID-19 cien por ciento nacional, desarrollado en los laboratorios de la UNLP. Pronto estará disponible para su comercialización y ya se conoció cuánto habrá que pagar para poder conseguirlo.

Como contó 0221.com.ar, la prueba serológica detecta anticuerpos en sangre y permite saber, en apenas cinco minutos, si una persona está o estuvo infectada con el virus SARS-CoV-2. Fue creada por especialistas del Centro de Investigación y Desarrollo en Fermentaciones Industriales (CINDEFI), con sede en la Facultad de Ciencias Exactas, dependiente de la UNLP y el CONICET.

El dispositivo, llamado FarmaCov test, tendrá un costo cercano a los cinco dólares, es decir unos 765 pesos argentinos. Es un valor sensiblemente menor en comparación con los productos existentes hoy en el mercado.

Su funcionamiento es muy similar a los conocidos test de embarazo. En pocos minutos es capaz de detectar la presencia de anticuerpos en el organismo del paciente. De esta manera, con apenas una gota de sangre, es posible saber si la persona está o ha estado en contacto con el virus.

El principio de este tipo de prueba de diagnóstico se basa en la detección de anticuerpos en sangre mediante un principio inmunocromatográfico y detección visual. Así, el resultado se observa a simple vista, por aparición de líneas de color. Como ocurre con otros test similares que determinan anticuerpos, indican que la persona estudiada está o estuvo en infectada con el virus.

Una de las principales ventajas es que permite realizar estudios poblacionales a gran escala y, desde el punto de vista epidemiológico, realizar mapeo y segregación de áreas contemplando métricas como incidencia de la enfermedad e inmunidad poblacional adquirida.

Como ocurre en casi todo el ámbito de la ciencia, la mayoría de los insumos utilizados son importados, lo que plantea una dificultad seria en el actual contexto. Por ello, los investigadores de la UNLP buscaron alternativas y lograron reemplazar tres de los insumos principales por productos locales.

El casete de plástico que contiene el test; también las nanopartículas de oro que le dan el color a las líneas de testeo y permiten la identificación de la reacción positiva o negativa; y finalmente el antígeno, una proteína recombinante del virus SARS-CoV2 (agente causante de la enfermedad COVID-19) que es reconocida por los anticuerpos generados por una persona infectada. Cabe desatacar que las nanopartículas de oro, necesarias para visualizar las líneas en el test, fueron desarrolladas por un grupo del INIFTA otro grupo perteneciente a la UNLP y el CONICET. De esta forma, los dos principales componentes del test terminaron siendo un producto del sistema científico local.

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