El spray ya recibió el visto bueno de las autoridades sanitarias y podría resultar clave para frenar la avanzada del coronavirus y evitar nuevos contagios en todo el país. Se trata de un medicamento con carragenina, una molécula obtenida de ciertas algas rojas que se usa en las industrias alimentaria, farmacéutica y cosmética.
Según indicaron los especialistas, al tratarse de un compuesto con carga eléctrica negativa, la carragenina interactúa con las cargas positivas de la superficie de las partículas virales previniendo la penetración de los virus en las células de la persona que podría contagiarse.
Al respecto, el investigador del Conicet y director científico del proyecto financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Osvaldo Uchitel, explicó que "numerosos estudios han descrito el potencial antiviral de la carragenina contra distintos tipos de virus respiratorios, como el del resfrío común, el de la influenza y algunos coronavirus". En esa líne agregó que, sin embargo, hasta donde se sabe "todavía nadie probó en seres humanos el efecto de la carragenina sobre el Sars-CoV-2".
Asimismo, Uchitel destacó que se trata de "un tratamiento muy sencillo, es un spray que se aplica cada cuatro a seis horas en cada orificio nasal, por lo que puede hacerlo cualquier persona sin necesidad de asistencia profesional" y anunció que en pocos días se iniciarán los ensayos clínicos con un spray que contiene carragenina para probar su efectividad.

En ese sentido, se precisó que se suministrará el spray a tres grupos de riesgo, entre los que están el personal de salud a cargo de pacientes positivos de COVID-19 y las personas que se internan con un cuadro leve de la enfermedad, con el objetivo de evitar que se agraven y tengan que pasar a terapia intensiva.
Por último, el estudio también se llevaría a cabo en las zonas donde podría surgir algún foco de infección. En ese caso, se administraría a los contactos cercanos para disminuir la probabilidad de contagios.