Seis meses después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia del coronavirus como una pandemia mundial, el organismo sanitario aún sigue cambiando su postura en cuanto a las medidas de prevención para no contraer el virus.
Debido a que el COVID-19 es un virus nuevo que carecía de investigaciones previas, las autoridades sanitarias fueron cambiando sus recomendaciones a medida que transcurría la pandemia.
Esta vez le tocó a la forma de saludar que adoptaron las personas en el marco de la “nueva normalidad”. Es que en primera instancia la OMS había aprobado el saludo con el codo, pero ahora desaconsejó todo tipo de contacto físico para disminuir el riesgo de contagio.
De esta forma, a las prohibiciones de besos y abrazos se le suma el choque de codos, pies y de puños ya que este tipo acciones hace que se rompa la distancia social: “Al saludar a las personas es mejor evitar golpes en el codo porque te sitúan a menos de un metro de la otra persona”, explicó el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En ese marco, recomendó usar saludos que no requieran contacto físico, como poner una mano sobre el corazón cuando se mira a la persona que se quiere saludar, desde una distancia de separación de al menos un metro.
Por su parte, el exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Tom Freiden, aconsejó hacer el “Namasté”, un saludo del sudeste asiático que consiste en acompañar esta palabra con juntar las palmas de las manos a la altura del pecho e inclinarse hacia adelante en señal de respeto.
Con este panorama, la OMS dio un nuevo giro en sus recomendaciones para no enfermarse de COVID-19 y afirmó que cualquier contacto físico, por mínimo que sea, puede ser sinónimo de riesgo de contagio de coronavirus.