Tras el trágico e impresionante episodio que sacudió a Beirut, el mundo entero sigue conmocionado. De acuerdo con la información que brindaron los directores de Aduanas y Seguridad de El Líbano la catástrofe que dejó más de 100 muertos y miles de heridos, se debió a la detonación de un almacén repleto de “materiales de alto poder explosivo”, entre ellos, nitrato de amonio.
El nitrato de amonio es una sal formada por iones nitrato y amonio. Se trata de un compuesto incoloro e higroscópico altamente soluble en agua, que suele ser utilizado como fertilizante. Sin embargo, también sirve para fabricar explosivos y, por lo tanto, su utilización está regulada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC).
En Argentina, las empresas que están autorizadas a importar y comercializar nitrato de amonio son doce: Compo Argentina S.R.L.; A.C.A. Coop. Ltda.; Agrefert Arg. S.A.; Austin Powder Argentina S.A.; Bunge Argentina S.A.; Dirección General de Fabricaciones Militares; Enaex Argentina S.R.L.; Nidera S.A.; Orica Argentina S.A.I.C.; Profertil S.A.; Yara Argentina S.A; e Y.P.F. S.A.
En una investigación publicada por Infobae, se mantuvo contacto con dos de dichas industrias para conocer de qué manera trabajan con este producto que, además de ser tóxico al tacto y altamente inflamable, se cree que fue el explosivo utilizado en el ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en 1994, que se cobró la vida de 85 personas. El gran interrogante: ¿podría ocurrir en nuestro país lo que pasó en Beirut?

Norberto Muñoz es el director de Agrefert Arg. S.A, empresa que lleva más de dos décadas de trayectoria. Está situada en el Complejo Industrial Ramallo–San Nicolás (COMIRSA), en un predio de 50.000 metros cuadrados y cuenta, entre otras cosas, con un depósito de almacenaje de nitrato de amonio de 10.000 toneladas de capacidad.
Según Muñoz existen dos tipos de nitrato de amonio: uno de baja y otro de alta densidad. El primero, dice, tiene porosidad interna y eso lo convierte en la materia prima ideal para la fabricación de explosivos. El segundo es el que se utiliza para los fertilizantes y es el que Agrefert Arg. S.A importa al país para formular sus productos.

“En Argentina el nitrato de amonio no se comercializa en estado puro. Sí se puede importar como materia prima, como hacemos nosotros, pero para fabricar fertilizante líquido con un alto componente de agua”, explica Muñoz a este medio.
Además fue consultado por Infobae el ingeniero Miguel Toselli de Fabricaciones Militares, el organismo estatal argentino que depende del Ministerio de Defensa de la Nación y que también está autorizado a importar nitrato de amonio al país. “Traemos dos tipos y ambos pueden ser utilizados para fabricar explosivos que se utilizan para la minería”, explica Toselli, director de Fábrica Militar Villa María (Córdoba) y Planta Jáchal (San Juan) que, en total, suma 350 empleados.
“En Fabricaciones Militares compramos el nitrato de amonio a las marcas más conocidas mundialmente, como Orica o Enaex, para asegurarnos la calidad del producto. Lo hacemos a través de procesos licitatorios. En la planta de Jáchal (San Juan) tenemos depósitos a cielo abierto, también llamados ‘canchas'. Están protegidas por unos taludes de tierra a los efectos de que, frente a algún tipo de incidente, la detonación se desvíe por ese talud y no propague horizontalmente sino que vaya hacia arriba. En las imágenes que se vieron de Beirut, el explosivo no está confinado sino liberado de ahí que la onda expansiva haya causado un efecto de destrucción”, explicó Toselli a Infobae.

En ambos casos, los responsables de estas empresas aseguran que no es posible que ocurra en Argentina algo de semejante magnitud como lo sucedido en Beirut. Aunque al mismo tiempo remarcan la peligrosidad que tiene el tratamiento y manejo del nitrato de amonio y necesidad imperiosa de respetar todas las normas de seguridad correspondiente.