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El Arzobispado avanza en la investigación interna por las denuncias contra Sidders

Mientras se investigan las acusaciones de abuso que recayeron sobre Sidders, en el entorno del sacerdote niegan todo.

En absoluta reserva, las máximas autoridades del arzobispado de La Plata iniciaron semanas atrás una investigación interna para determinar la veracidad de las denuncias de abuso de una menor proferidas contra el sacerdote Raúl Anatoly Sidders, ex capellán del colegio San Vicente de Paul.

La tarea, encomendada por el titular de la diócesis, Víctor Manuel Fernández, quedó en manos del Tribunal Eclesíastico Interdiocesano, conducido por el presbítero Javier Fronza. Hace dos semanas, cuando el asunto empezó a circular por las redes sociales, el tribunal comenzó a realizar entrevistas con directivos, docentes y padres de alumnos de la institución que tiene ciclo inicial, primario y secundario y depende de la curia.

La misión fue revelada, en parte, por las propias autoridades del establecimiento que mediante un comunicado distribuido digitalmente entre los integrantes de la comunidad educativa buscaron transmitir tranquilidad y desacreditar las acusaciones contra Sidders, quien ofició de capellán general del colegio durante las últimas dos décadas. Así, hasta el momento, la curia no halló elementos que sirvan para dar crédito a lo denunciado, según se explicó.

Los directivos también rechazaron la hipótesis planteada por los denunciantes sobre un posible traslado originado por las denuncias y aclararon que el cambio de destino del prelado a la diócesis de Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, ya estaba dispuesto anteriormente.

Lo mismo explicó a la prensa el flamante obispo de la ciudad misionera, Nicolás Baisi, quien en declaraciones publicadas por el diario local El Territorio indicó: “Sidders vino a ayudarme y cuando llegamos tomamos conocimiento de las denuncias que salieron en un medio el 31 de julio”. El obispo indicó además que “lo importante es que se está investigando el hecho minuciosamente como se hace con todas las denuncias”.

Baisi asumió en su nuevo cargo a principios de julio pasado en una ceremonia en la que estuvo presente el gobernador Oscar Herrero Ahuad y varios dirigentes políticos de la zona.

Cerca del sacerdote acusado, que por ahora prefirió no hacer declaraciones públicas hasta tanto se despliegue la acción de la Justicia y las investigaciones de la propia arquidiócesis, se planteó un total rechazo a las imputaciones y un aliento a la investigación para esclarecer el asunto. Según trascendió, Sidders estaría a la espera de ser nombrado como capellán del Escuadrón XIII de Gendarmería Nacional, con sede en Puerto Iguazú.

En tanto, la abogada Pía Garralda, una de las letradas que patrocinó la presentación realizada este jueves en los tribunales platenses, aseguró a 0221.com.ar que la denuncia no sería aislada y confían que sea la primera de otras que podrían continuar recibiéndose a partir de ahora.

“Tenemos conocimiento de otras situaciones similares que estamos trabajando para poder presentarlas en la Justicia, pero estamos esperando el tiempo de las víctimas, porque bueno, presentar estos casos en la Justicia es revictimizante y queremos hacerlo con los mayores recaudos posibles”, agregó Garralda.

La denuncia que ahora investiga el fiscal Álvaro Garganta fue realizada por una mujer de 27 años –cuya identidad se reserva por razones legales- que aseguró que  Sidders, ex capellán general del colegio San Vicente de Pauls la acosó y abusó sexualmente en su condición de "guía espiritual" del establecimiento. Los hechos denunciados habrían ocurrido entre los años 2004 y 2007, cuando ella tenía entre 11 y 14 años. La causa quedó radicada en el juzgado de Garantías 2 de La Plata a cargo de Eduardo Silva Pelossi. Tanto el juez como el fiscal ya tomaron vista de la causa y se aprestan a comenzar con las primeras medidas que consistirán en una serie de llamados a declarar a los testigos ofrecidos por la parte acusadora; según informaron en tribunales.

TESTIMONIO

La denunciante, que accedió a prestar su testimonio a este medio, contó que ingresó al San Simón a los 6 años como egresada del jardín de infantes San Bernardo, que forma parte de la misma institución. Recordó que durante una confesión con Sidders comenzó a realizarle preguntas que la incomodaron. “Nos confesaba en la capilla de a uno. Ahí me empezó a preguntar cosas extrañas como si había visto a mis papás tener relaciones sexuales, si había visto a mi papá desnudo o si sabía lo que era un pene”, manifestó.

Siempre según el relato de la presunta víctima, aquello fue el inicio de una serie de situaciones incómodas que se fueron incrementando, según relata. Si bien entonces contó en su casa lo que había pasado, no le dieron mayor importancia.

“Un día, cuando yo estaba en sexto grado, me preguntó si sabía masturbarme y como le dije que no, me mostró con sus dedos, aunque sin tocarme, cómo tenía que hacer. Me sugirió que lo hiciera pensando en él y que en la próxima confesión le contara cómo me había sentido”, aseguró. En la siguiente confesión, “se enojó cuando le dije que no me había masturbado porque no estaba preparada. Entonces me dijo tenés que hacerme caso, vos como mujer tenés que estar preparada para complacer al hombre”, relató.

La situación denunciada se habría extendido hasta el noveno año. “Un día Sidders me dijo que meta las manos en los bolsillos de su sotana porque las tenía frías y pude notar su erección. Ahí hablé con mi mamá y no quise ir nunca más a ese colegio”, contó, desconsolada la mujer que dijo tener miedo por la reacción de Sidders que “es un señor con muchos contactos”.

Tanto el Arzobispado como las autoridades del Colegio San Vicente de Paúl optaron por no responder hasta el momento a la requisitoria periodística.

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