Sacudidos por el cierre de La París, en El Dante, el Rey de la Milanesa, están pidiendo ayuda porque el mismo fantasma merodea por el aire, lamentablemente como en tantos otros comercios de nuestra ciudad que están jaqueados por la crisis económica que se desprende de la pandemia. "El panorama es por momentos dramático, estamos tratando de mantenernos, esta es la realidad", le dijo a 0221.com.ar uno de los encargados de este histórico negocio de la esquina de 15 y 41 que abrió sus puertas hace exactamente 67 años y ahora lucha por sobrevivir.
Como contó este portal, en las últimas horas se produjo un encuentro entre los dueños de la tradicional confitería de 7 y 49 que el viernes pasado anunció el cierre de sus puertas tras más de medio siglo de vida, generando la sorpresa de muchos vecinos de la ciudad. En la reunión se habló de la creación de una cooperativa de trabajadores que fue rechazada por los empleados, a quienes se les adeuda los sueldos de abril y las indemnizaciones por los despidos.
Dante es otro de los emblemáticos locales de comida que resisten al paso del tiempo en La Plata y en estos momentos está zigzagueando en la incertidumbre: la cuarentena por el coronavirus les dio un cachetazo del que están intentando reponerse para seguir en pie sirviendo sus características milanesas de tamaños descomunales.
"Estamos pasando este tema que es de máximo conocimiento para este sector y muchos más también. Nuestro sector está muy parado, se trabaja muy poco, hay reducción del horario de trabajo porque hay muchos momentos en los que no vale la pena estar. La estamos peleando y estamos trabajando para mantener a los empleados", le dijo a este portal Cristian -encargado y yerno de uno de los dueños-, que junto con Adrián -el otro encargado y además hijo del dueño- están coordinando este plan improvisado de subsistencia.
La modesta esquina de 15 y 41 tiene sus persianas bajas desde que arrancó la cuarentena y con el correr de los días la situación se tornó casi insostenible. Por eso decidieron volver a darle marcha a la industria de la milanesa pero de una manera novedosa para ellos: el delivery. "Siempre trabajamos con comidas para llevar, nunca hicimos delivery así que ahora implementamos esto. La estamos tratando de dibujar un poco para hacer algo que es algo nuevo para nosotros. Estamos haciendo el esfuerzo de darle para adelante, emplear en eso a la gente que tenemos y tratar de hacerlo de la mejor manera estando a la altura", resumieron los encargados.
Quienes se encargan de repartir napolitanas, cipolinas y revueltos gramajo por las diagonales son los mismos mozos en sus autos particulares. "Con la cuarentena tuvimos que cerrar durante varios días hasta que pudimos abrir a medias de esta manera, pero es muy poco, apenas llegamos para mantener a los trabajadores", detallaron.
"Gracias a Dios nuestra clientela siempre está y siguen contando con nosotros, pero la verdad es que el trabajo es muy poco. Y obviamente se juntan muchos factores: la gente no tiene plata, no anda en la calle y todo se complica cada vez más. Es todo entendible por el lado que lo veas, porque nosotros estamos defendiendo nuestro trabajo pero toda la gente también vive con la incertidumbre del caso", se sinceró Cristian, que hoy está al frente de este comercio que abrió sus puertas el 1 de marzo de 1953.

Dante cuenta con un plantel de once trabajadores. "La estamos luchando más que nada por ellos, así que estamos entre todos empujando para poder seguir adelante a ver si nos podemos mantener", repitieron.
En uno de los paquetes de medidas que el presidente Alberto Fernández comunicó semanas atrás para intentar alivianar una crisis que estiman será feroz en un futuro cercano, anunció la creación del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, en donde habló de que el Estado se haría cargo del 50% de los sueldos de los trabajadores de las empresas más complicadas. En Dante se anotaron y están gestionando esa ayuda, que por ahora continúa siendo un trámite burocrático. "Dicen que esta semana o la que viene podemos llegar a tener alguna novedad", le contaron a este portal.

Todavía no hablaron con ninguna autoridad. Durante el fin de semana se conoció el encuentro que el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo con los dueños de La París, para interiorizarse en el tema e intentar dar una mano. Antes había sido el intendente Julio Garro el que había entablado conversaciones con quienes manejaron la tradicional confitería de avenida 7. En Dante esperan una mano o al menos una señal. Tienen la espalda como para hacerlo: el local es parte fundamental de la idiosincrasia platense desde mitad del siglo XX.
"La mano está durísima porque la gente no tiene un mango. La cosa está dura pero gracias a Dios intentamos sobrellevarla", dijo por su parte Ricardo, el mozo más antiguo de este lugar que lucha para salir a flote y mantenerse igual de vigente que en sus siete décadas de vida.