Cerca de cinco mil comercios de la ciudad siguen esperando la autorización de la Provincia para reabrir sus puertas con protocolos de prevención en medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio que impone la pandemia del coronavirus. Son los que forman parte de los distintos rubros por los cuales la Municipalidad de La Plata pidió autorización hace más de una semana pero que siguen sin poder volver a una actividad presencial porque la ciudad forma parte del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), la más afectada en términos globales por la incidencia del virus.
Muchos de esos negocios mantienen una actividad, pero por ahora sólo pueden hacerlo con la modalidad delivery o take away, como lo hacen los emprendimientos gastronómicos, con las percianas bajas.
La idea esbozada por el intendente Julio Garro, presentada al gobernador Axel Kicillof en la primera semana de mayo, atendía una evolución controlada de la enfermedad en la capital bonaerense, con una gran proporción pacientes que ya fueron dados de alta y una circulación que en apariencia es baja.
Proponía flexibilizar la cuarentena en la ciudad para atender la angustiante situación de empresarios y comerciante. Y para hacerlo planteó dos etapas, una proyectada para el lunes pasado (11 de mayo) y otra para el actual (18 de mayo). La autorización no llegó y los negocios deben seguir esperando.

Son unos 4.775 comercios, y como parte de la primera etapa esperan:
* Jugueterías.
* Librerías.
* Mueblerías.
* Casas de reparaciones.
* Perfumerías.
* Concesionarias de automóviles.
* Casas de electrodomésticos.
* Servicios personales
* Peluquerías (con protocolo especial)
* Inmobiliarias.

En un segundo tramo que se había previsto estaban actividades que contemplan otro tipo de relación con el consumidor:
* Construcción y obra privada.
* Indumentaria
* Calzado.
* Mercería.

La propuesta no incluye otras actividades comerciales que generen la acumulación de personas. Se trata de los cines, teatros, espacios gastronómicos, clubes o gimnasios, entre otras.
En tanto que para regular la demanda que esas actividades generarían, la Municipalidad utilizaría un régimen de salidas de acuerdo al número de documento de cada vecino, apelando a la responsabilidad social de todos ellos; y con el objetivo de habilitar la demanda en la ciudad. Quienes tengan DNI terminados en 0 y números pares podrían salir lunes, miércoles y viernes, mientras que los impares podrán circular libremente los martes, jueves y sábados. Los domingos, en tanto, se prohibirá la circulación.

En todos los casos, los vecinos deberán transitar por la vía pública con barbijos y tapabocas y las compras se realizarán de manera individual. Y las salidas tendrán horarios específicos y los comercios podrán abrir de 11 a 17, para evitar las salidas en el horario más frío, de cara al invierno. Además, se prevé que la primera hora de atención sea exclusiva para la población de riesgo.
En los locales, además, no se podrá superar un límite de una persona por cada 15 metros cuadrados, de manera de garantizar el distanciamiento social en las colas; y todos los comercios deberán distribuir alcohol en gel en sus entradas.