El director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para Europa, Hans Kluge, consideró que, una vez que se supere la primera ola de contagios de coronavirus, “es esencial prepararse para una segunda o tercera, particularmente si todavía no hay vacuna”. La advertencia del experto sanitario, llega justo en el momento que varios países europeos comenzaron a salir de la cuarentena y reabrir sus economías.
“Es necesario estar preparados”, expresó el médico que lleva once años en la OMS. En ese sentido, adelantó que las autoridades de salud pública deben tener una fuerte presencia para guiar y proteger a la sociedad.
Desde que su propagación, el coronavirus logró devastar a los que era considerados como los mejores sistemas sanitarias. “La salud debe estar al tope de la agenda política. Sin salida no hay economía y no hay seguridad. No hay que olvidar esta lección", sostuvo y pidió que todos los países se unan para combatir a la pandemia.
Kluge indicó que la situación en el continente europeo sigue siendo seria y que no es igual en todo el territorio. "España, Italia, el Reino Unido, Alemania y Francia tienen todavía el más alto número de casos, pero tras las medidas de distanciamiento vemos una meseta o reducción de los nuevos casos", detalló. Y remarcó: "Debemos monitorear de cerca estos casos positivos".

En las últimas semanas, 21 países que integran la región comenzaron a flexibilizar la cuarentena con la reapertura de comercios y permisos de salida para recreación; otros once están analizando salidas similares. En ese contexto, Kluge pidió no relajarse porque "hay una estabilización en la parte occidental, la gráfica de nuevos casos se mantiene en ascenso en el este".
"Debemos permanecer en vigilancia y dispuestos a tomar otras medidas de contención si es necesario", destacó el funcionario y aseguró que el coronavirus "no perdona". El funcionario hizo hincapié que países como Rusia, Ucrania o Bielorrusia todavía muestran una tendencia ascendente. Y, en días anteriores, había destacado la misma situación en Turquía.

Hasta el momento, este continente concentra el 63% de las muertes en el mundo por el coronavirus, con 129.000 víctimas fatales, pero solo el 46% de los contagios, con 1,4 millones de infectados.