Un pedido de juicio oral recayó sobre Maximiliano Basualdo, quien está acusado de asesinar a Maximiliano Mengarelli (24) en un episodio en el que también murió Rubén Octavo (21), ambos apuñalados por la espalda. Todo sucedió durante una fiesta celebrada en una casa de 7 entre 475 y 476, en enero de 2018.
El fiscal Álvaro Garganta también solicitó el sobreseimiento para Raúl y Nicolás Basualdo, hermanos del acusado, quienes también fueron procesados y estuvieron detenidos por el doble homicidio de Barrio Savoia.
El 26 de enero de 2018, los hermanos Basualdo protagonizaron una pelea a la salida de una fiesta que resultó ser fatal. Maximiliano, Raúl y Nicolás declararon en el expediente. Nicolás fue el primero de los detenidos, pero recuperó la libertad al poco tiempo. Luego cayó su hermano Raúl, quien estuvo más un año y medio preso, pero el autor de la puñalada habría sido Maximiliano, quien confesó el hecho en sede judicial.
La defensa, a cargo del abogado Juan José Losinno, no se opuso a que el caso sea ventilado en juicio pero reclamo que su asistido espere el debate en libertad. Entiende que “nunca” existieron riesgos procesales de fuga o entorpecimiento probatorio.

Además confía en lograr la absolución por entender que se trató de un caso de legítima defensa propia y de terceros.
Los tres jóvenes son muy parecidos entre sí y los testigos no pudieron determinar con precisión quién fue el autor de la puñalada mortal. Esta situación pone en evidencia el riesgo del reconocimiento de personas en rueda de sospechoso como única prueba para sostener una acusación. Ejemplos en ese sentido hay varios en la justicia platense.

Uno fue el caso de un violador serial que atacó en La Plata. Por este hecho fue detenido un estudiante de ingeniería oriundo de la localidad de General Alvear. Se trata de Silvio Herrera quien fue estigmatizado por los medios de comunicación. La prueba: el reconocimiento de una víctima, pero un análisis de ADN (prueba indubitable) lo excarceló. Sus defensores fueron Carlos Irisarri, Flavio Gliemmo y Juan José Losinno. Tiempo después el violador fue detenido y murió durante un enfrentamiento con policías cuando había recuperado la libertad e intentó violar a otra mujer en La Plata.

Otra arista de esta historia incluye a Raúl Basualdo, padre de los tres jóvenes, quien en 2001 fue detenido y acusado saquear el supermercado El Dragón, pero resultó ser ajeno al hecho. Su defensor también fue Losinno quien consideró que su asistido fue doblemente víctima: acusado de un delito que no cometió y de una situación social explosiva.