"La Iglesia en la Argentina quiere ratificar junto a hermanos y hermanas de distintos credos y también a muchos no creyentes, que continuará trabajando con firmeza y pasión en el cuidado y el servicio a la vida. Esta ley que ha sido votada ahondará aún más las divisiones en nuestro país. Lamentamos profundamente la lejanía de parte de la dirigencia del sentir del pueblo, el cual se ha expresado de diversas maneras a favor de la vida a lo largo y a lo ancho de nuestra Patria", aseguró la Conferencia Episcopal Argentina en un comunicado, arrogándose la representación del pueblo argentino.
"Tenemos la certeza de que nuestro pueblo seguirá eligiendo siempre toda la vida y todas las vidas. Y junto a él seguiremos trabajando por las auténticas prioridades que requieren urgente atención en nuestro país: Los niños y niñas que viven en la pobreza en cantidad cada vez más alarmante, el abandono de la escolaridad por parte de muchos de ellos, la apremiante pandemia del hambre y la desocupación que afecta a numerosas familias, así como la dramática situación de los jubilados, que se ven vulnerados en sus derechos una vez más", explicaron.
La iglesia recurrió en este debate, al igual que en 2018, a distintos argumentos contra la legalización del aborto, la mayoría relacionados con la creencia de que existe un ser humano desde la concepción. Pero también criticaron fuertemente "el momento" del debate por considerar que "no era urgente" al haber temas más importantes en agenda.
"Abrazamos a cada argentina y a cada argentino; también a los diputados y senadores que valientemente se han manifestado a favor del cuidado de toda la vida. Defenderla siempre, sin claudicaciones, nos hará capaces de construir una Nación justa y solidaria, donde nadie sea descartado y en la que se pueda vivir una verdadera cultura del encuentro", advirtieron desde la CEA.

El comunicado fue emitido en Buenos Aires y firmado por el director de la Oficina de Comunicación y Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina, el presbítero Máximo Jurcinovic. Por su parte, al encabezar la última audiencia general del año, el Papa Francisco reiteró su visión en contra de la interrupción voluntaria del embarazo. "Todos nacemos porque alguien ha deseado para nosotros la vida", manifestó.
Y añadió que "para nosotros cristianos el dar las gracias ha dado nombre al Sacramento más esencial que hay: la Eucaristía. La palabra griega, de hecho, significa precisamente esto: acción de gracias".