La conmoción y el dolor parece no dar tregua a la familia de Estudiantes luego del fallecimiento de Alejandro Sabella. Tal como estaba programado, la caravana que acompañaba el cuerpo de Pachorra pasó frente a UNO y así le permitió a los hinchas despedirse de un hombre que se convirtió en ídolo y fue todo un referente en la historia pincharrata.
Miles de personas llegaron a las inmediaciones del estadio Jorge Luis Hirschi, lugar que desde el momento en el que se conoció la triste noticia se convirtió en una especie de santuario y sitio para homenajear al ex DT albirrojo.
Las lágrimas se entremezclaron con los aplausos y cantos de los hinchas de Estudiantes, que le dieron el último adiós al Profesor, que los hizo ganar una Copa Libertadores y un campeonato local, pero que sobretodo les dejó un enorme legado de enseñanzas.
Luego de la emocionante ovación y reconocimiento en UNO, el cortejo de Alejandro Sabella se dirigió a la casa de Tolosa donde vivió Pachorra su último tiempo. Allí lo esperaban vecinos y otro grupo de fanáticos que también demostraron todo su afecto y respeto para con el ex entrenador del León y la Selección argentina.

Desde ahí, la caravana se trasladó rumbo al cementerio Campanario de La Plata, donde el cuerpo de Sabella fue inhumado y se produjo una última ceremonia muy íntima con algunos familiares.
Fue así como de manera organizada, en medio de una atmósfera plagada de dolor y respeto, hinchas de Estudiantes y amantes de la pelota le dieron el último adiós a Alejandro Sabella, figura que sin dudas dejó una huella en el fútbol argentino.