Son ocho provincias y concentran más de la mitad de los casos de coronavirus de todo el país. Con la cantidad de nuevos contagios estacionada y en descenso en la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la pandemia continúa avanzando a un acelerado ritmo en gran parte del interior argentino y por ello el presidente Alberto Fernández decidió avanzar con más restricciones en Mendoza, Córdoba, Tucumán, Santa Fe, San Luis, Chubut, Río Negro y Neuquén.
La intención del mandatario argentino es brindarle a los gobernadores un marco legal para que ellos mismas puedan decidir si apretan el famoso "botón rojo" y cuenten con el apoyo del Ejecutivo nacional al hacerlo.
"Decidí concentrar el esfuerzo en esas ocho provincias porque lo que tomamos es estrés en la atención médica, es decir, hospitales colmados", sostuvo Fernández y destacó que "hay lugares concretos donde el nivel de saturación siempre está en un punto límite".
Aunque añadió que "Córdoba y Santa Fe desde hace semanas hemos logrado una meseta de los contagios", volvió a pedir que se extremen los cuidados y advirtió "el virus no diferencias ni ideologías políticas ni edades, ataca a todos por igual y cuando lo hace con adultos mayores suele ser indolente".
"Desde el día en que venza la cuarentena, vamos a seguir como estamos durante 14 días más en las mismas condiciones que estamos ahora. Es aislamiento para unos y distanciamiento social para otros", explicó el Jefe de Estado y explicó así que el aislamiento social, preventivo y obligatorio seguirá sin cambios a partir del próximo domingo.

Así, desde Misiones y por primera vez fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el mandatario argentino volvió a extender la cuarentena que ya lleva más de siete meses y es la más extensa en todo el planeta.